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Boxeo fitness
Practicar boxeo para ponerse en forma es una tendencia al alza, que atrae cada día a más mujeres cuyo objetivo es conseguir un cuerpo más atractivo y tonificado, y mejorar su capacidad de defensa. ¡Súbete al ring!
Escrito por L. García, Periodista especializada en tercera edad, belleza y ejercicio

Ejercicios en el entrenamiento de boxeo: actividad y vuelta a la calma

Tras el calentamiento correspondiente, la segunda parte de la sesión de boxeo como actividad fitness se dedica a la actividad, y es la que se va a centrar en el golpeo y en los movimientos de la pelea. Lo primero que hay que saber es que se debe tratar de dominar la técnica lo mejor posible para evitar lesiones.

Para ello, es muy importante realizar ejercicios que fortalezcan los músculos precisos. Por ejemplo, con una banda elástica atada a algún elemento que se encuentre detrás, se puede imitar el movimiento de golpear encontrando una resistencia que mejorará la fuerza. Inicialmente se puede realizar sin que se lancen puñetazos, sólo simplemente haciendo el movimiento. Hay que recordar que es imprescindible hacerlo con ambos brazos.

Otra actividad propia de la preparación y de la puesta en forma a través del boxeo es pelear delante de un espejo. Viendo cómo se están haciendo los movimientos de piernas, de cuerpo, cómo se lanzan puñetazos, y cómo se esquivan aquellos imaginarios, se consigue un entrenamiento total. Además de con un espejo, esto también se realiza con la sombra.

Los ejercicios más habituales, especialmente para los principiantes y las personas que lo practican como una actividad fitness, son los propios golpes para aprender la técnica adecuada. Los golpes más comunes en el boxeo son el ‘jab’, que es un puñetazo corto, recto y seco con el que se trabajan los brazos completamente, los hombros y el tronco; luego existe el ‘directo’, que es potente, en el que se echa para atrás el hombro y el brazo para que éste coja más distancia y pueda alcanzar más fuerza el golpe; otro movimiento es el ‘gancho’, que es un puñetazo que nace en la cintura y busca el mentón del adversario; por último, está el ‘crochet’, que es un puñetazo lateral haciendo un semicírculo, en el que el lado contrario del que golpea se aleja un poco del rival mientras el otro se acerca.

Vuelta a la calma

Por último, en la vuelta a la calma se debe relajar el cuerpo progresivamente, con lo que se pueden hacer pequeñas rutinas de ejercicios de baja intensidad como un lento pedaleo en una bicicleta estática y, por supuesto, los estiramientos que reducirán el riesgo de lesiones. Se tienen que reservar al menos cinco minutos para preparar el cuerpo para la situación de reposo cotidiana.

Actualizado: 26 de Enero de 2017

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