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Vacunas, prevención al servicio de la salud
Los expertos coinciden: las vacunas son la mejor forma de prevención frente a las enfermedades infecciosas y, junto a la potabilización del agua, la medida que más ha reducido la morbilidad y mortalidad.
Escrito por Eva Salabert, Periodista experta en salud

Beneficios de las vacunas

Beneficios de las vacunas

Los expertos afirman que, junto a la potabilización del agua, la extensión de la cobertura vacunal a toda la población es la mejor medida que se puede adoptar para disminuir la morbilidad y mortalidad.

El doctor Amos García Rojas, vicepresidente de la Asociación Española de Vacunología (AEV), destaca el papel que han desempeñado las vacunas como elementos decisivos en el cambio de patrón epidemiológico de presentación de las enfermedades, y explica que mientras que hace 50, 60 o 70 años la población moría o enfermaba fundamentalmente por patologías transmisibles, hoy muere o enferma principalmente por trastornos de tipo crónico, muy ligados a nuestros estilos de vida.

Los beneficios que han aportado las vacunas a la salud pública, en opinión del doctor García Rojas, son extensibles a toda la población porque ‘las vacunas protegen incluso a la población que no se vacuna, ya que se rompe la cadena de transmisión y se abona el terreno para eliminar determinadas patologías. Los vacunados ejercen una barrera protectora que impide que los microorganismos lleguen a los no vacunados’.

Este especialista destaca que las vacunas ‘no actúan solo sobre la enfermedad que estamos previniendo, sino también sobre las complicaciones que puede tener esa enfermedad, derivadas, por ejemplo, de otros microorganismos. En el caso de la vacuna frente a la gripe, no solo quedamos protegidos frente a la gripe, sino también frente a las complicaciones que puede desencadenar esta patología, como pueden ser procesos de tipo neumónico’.

El vicepresidente de la AEV concluye que el hecho de ‘no pasar una gripe, además, va a garantizar a la población de más edad una vida más saludable, con menos complicaciones y, por lo tanto, también hay un claro beneficio social en la administración de vacunas’.

En cuanto a la seguridad de las vacunas, algo que suele preocupar mucho a los padres, los especialistas afirman que se trata de uno de los fármacos que pasa mayores controles de calidad, y que estos son muy rigurosos. Los numerosos ensayos clínicos que se realizan son muy exigentes, y se hacen con personas sanas y a largo plazo, de forma que cuando finalmente se aprueba su empleo, han pasado por un intenso registro de control que garantiza su eficacia y seguridad.

Como cualquier otro medicamento, existe la posibilidad de que una vacuna provoque en alguna ocasión efectos secundarios; sin embargo, los expertos coinciden en que los beneficios potenciales de recibir la inmunización superarán con creces los posibles riesgos.

Las vacunas son coste-eficientes

En época de crisis, es importante hacer referencia también a la repercusión económica de las campañas de vacunación, y comparar el gasto que supone administrar vacunas a la población con los costes que implica el hecho de atender a personas que enferman por no haber sido vacunadas, además de los días de trabajo perdidos por enfermedad o cuidado de enfermos.

A este respecto, los participantes en la presentación de la Semana Europea de la Vacunación, lo tienen claro, y ofrecen datos que avalan que la administración gratuita de vacunas a la población es coste-efectiva, y que si con algo se puede ahorrar en materia de salud es implantando medidas preventivas como las vacunas; así, y según estos expertos, todo lo que hagamos en prevención en el mundo sanitario va a repercutir en beneficio de la salud de la población y en la mejora del aprovechamiento de los recursos disponibles.

El doctor Ángel Gil, catedrático de Medicina Preventiva y Salud Pública de la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid explica que hace tiempo se estableció que todas las intervenciones que se hagan en materia de prevención deberían tener un coste inferior al PIB que tiene ese país, que en el caso de España estaría en torno a 21.000 dólares por habitante y año. El doctor Gil señala que ‘vacunar de la gripe, no a los mayores de 60 años, sino a toda la población, en un país como el nuestro, tendría un coste de 140,00 dólares por año de vida ajustado por calidad’, lo que demuestra que se trata de una medida coste-beneficio, y esto es extrapolable a muchas otras enfermedades inmunoprevenibles como el sarampión o la rubéola.

Actualizado: 4 de Abril de 2016

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