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Fomentar la curiosidad en el niño mejora su rendimiento escolar

Los niños que sienten curiosidad por todo aquello que les rodea tienen un mejor rendimiento escolar, independientemente de los recursos económicos con los que cuente el entorno familiar del pequeño.
Escrito por: Natalia Castejón

03/05/2018

Niño curioso

Los niños con un nivel socioeconómico más bajo suelen tener peor rendimiento.

Tener curiosidad durante la infancia podría ser una ventaja para conseguir alcanzar un rendimiento escolar más elevado. Este ha sido el hallazgo de los investigadores de la Universidad de Michigan (EE.UU.) tras analizar los datos de unas 6.200 personas desde su nacimiento, un estudio que ha tenido en cuenta un factor importante, la situación económica del entorno familiar en el que se encontraban los participantes.

Dicho estudio, publicado en la revista Pediatric Research, ha afirmado que cuanto más curioso es un niño, más posibilidades tiene de obtener mejores calificaciones en el colegio, concretamente en las áreas relacionadas con la lectura y las matemáticas. Los resultados han sido obtenidos gracias a los datos obtenidos por el Estudio Longitudinal de la Primera Infancia que midió la curiosidad de los niños mediante un cuestionario de comportamiento rellenado por los padres y analizó las evaluaciones de los niños en ambas materias.

El desempeño en la lectura y matemáticas es mejor en los niños curiosos, aunque sus familias tengan un bajo nivel socioeconómico

La curiosidad se entiende, según Prachi Shah, autor principal del estudio, como la alegría del descubrimiento y el deseo de explorar para encontrar respuestas sobre lo desconocido.

La curiosidad compensa el nivel socioeconómico bajo

Según la investigación, un buen entorno y unos ingresos familiares medios altos, así como el acceso a los programas de la primera infancia son factores que aportan una ventaja a los niños en su etapa escolar, pues los niños con un nivel socioeconómico más bajo suelen tener peor rendimiento. Sin embargo, este estudio ha demostrado que aquellos que son curiosos compensaban esta desventaja, ya que mostraron casi el mismo desempeño en matemáticas y en la lectura que sus compañeros con una familia con mayores ingresos.

Este hallazgo demuestra que promover la curiosidad en los más pequeños puede ser muy beneficioso para su futuro educativo, especialmente en los niños con una familia con pocos recursos. Shah ha declarado que se necesitan hacer más investigaciones para poder comprender de una manera más clara cómo se puede promover esta faceta en los más pequeños.

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