Los bebés reconocen cuando un adulto les imita y eso les atrae

Los bebés de seis meses de edad son capaces de reconocer cuando una persona está imitando sus gestos, movimientos y sonidos, cosa que les gusta y que les hace acercarse y participar más en los juegos, según un estudio.
Escrito por: Natalia Castejón

26/05/2020

Bebé con su madre

La mayoría de las personas cambian su voz a una más infantil cuando hablan a un bebé y les hacen diversas muecas, con el fin de parecerle más amigable, cosa que parece que no está mal desencaminada. Un reciente estudio realizado por la Universidad de Lund (Suecia) ha descubierto que las personas que imitan los gestos, movimientos y sonidos de los bebés de seis meses son consideradas como más amigables por los pequeños.

La investigación, que se ha publicado en la revista PLOS One, analizó la reacción de varios bebés de seis meses cuando una persona extraña les imitaba como si fuese un espejo y cuando jugaban con ellos de otras maneras. Los resultados indicaron que la imitación tenía un impacto positivo en la interacción con los niños.

Concretamente, los investigadores encontraron que los niños sonreían más, miraban más e intentaban acercarse al adulto en más ocasiones cuando la persona estaba imitando sus movimientos con un grado alto de precisión. Gabriela-Alina Sauciuc, principal autora del estudio ha explicado que la imitación parece ser una buena forma de llamar la atención de los bebés, que participen más en los juegos y una manera de crear un contacto positivo entre ambos.

Los bebés sonrieron más, miraron más e intentaron acercarse al adulto en más ocasiones cuando la persona estaba imitando sus movimientos

Las madres de los bebés quedaron impresionadas con las reacciones cercanas de sus hijos durante el juego con una persona extraña, así como de la comprensión que mostraban los pequeños de la interacción. Según los autores, se ha especulado mucho sobre si los bebés expuestos a la imitación tienden a aprender más sobre las reglas de interacción, las normas culturales o los sentimientos que reflejan las acciones imitadas. Sin embargo, todavía faltan muchos estudios para corroborarlo.

Aún así, esta investigación ha dado un primer paso, demostrando que los bebés de seis meses ya son capaces de saber cuándo se les está imitando y que es algo que les gusta y les hace percibir a la persona como más amigable.

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