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Un buen uso del portabebés, clave para evitar accidentes

Expertos de la Asociación Española de Pediatría han divulgado recomendaciones para informar a los padres sobre el uso correcto de los diferentes tipos de portabebés, con objeto de evitar posibles accidentes.
Un buen uso del portabebés, clave para evitar accidentes

Durante el porteo, la carita del bebé tiene que estar a la vista

06 de Mayo de 2014

Expertos de la Asociación Española de Pediatría han divulgado diversas recomendaciones para informar a los padres sobre el correcto uso de los diferentes tipos de portabebés, con el objetivo de evitar posibles accidentes con estos dispositivos, que cada vez son más utilizados por los progenitores para portear cómodamente a sus pequeños.

Así, estos especialistas aconsejan, por ejemplo, que los portabebés en bandolera, de tela y sin cierres, que deben ser anudados por el portador cada vez que los usa, es mejor emplearlos a partir de los cuatro meses de edad, y evitarlos en caso de que se trate de un bebé prematuro o nacido con bajo peso, o si el niño sufre alguna enfermedad de las vías respiratorias, como un catarro.

Los portabebés en bandolera, de tela y sin cierres, es mejor emplearlos a partir de los cuatro meses de edad, y evitarlos en bebés prematuros o nacidos con bajo peso, o si el niño sufre alguna enfermedad de las vías respiratorias

Los expertos explican que, en cualquier caso, se debe consultar con el pediatra antes de emplear este sistema de porteo, y que la cara del bebé siempre tiene que permanecer visible para evitar que su nariz y su boca puedan quedar comprimidas contra el cuerpo del adulto, y esto le impida llorar y se asfixie.

Como en el caso de cualquier otro producto o dispositivo destinado a los bebés, es necesario aprender a usarlos correctamente, informarse de las medidas de seguridad básicas, y utilizar los que son adecuados al peso y la edad del niño. Además, hay que comprobar su estado antes de cada uso (tela, costuras, cierres o cremalleras), no realizar actividades peligrosas para el pequeño durante el porteo (cocinar, montar a caballo…), y cuando se lleva al bebé a la espalda, comprobar que no tiene a su alcance cosas peligrosas.

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