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Tomar pescado en el embarazo reduce el riesgo de parto prematuro

Ingerir pescado de manera habitual durante el embarazo podría reducir las probabilidades de tener un parto prematuro gracias, al parecer, a los efectos antiinflamatorios de los ácidos grasos que contiene.
Escrito por: Natalia Castejón

07/08/2018

Mujer embarazada comprando pescado para tomarlo

Comer bastante pescado en el embarazo es una buena opción para prevenir la esquizofrenia y mejorar la flora intestinal del bebé, y ahora un estudio danés ha descubierto que también podría evitar tener un parto prematuro, que según datos de la Organización March of Dimes, ya superan los 15 millones de casos cada año.

EBioMedicine ha sido la revista que ha publicado la investigación, en la cual se ha analizado a 376 mujeres cuyos partos se produjeron antes de la semana 34 de gestación, y 348 que dieron a luz a término. Para poder conocer los efectos del pescado en cada una de ellas, se tomaron muestras de sangre durante el primer y segundo trimestre del embarazo, y se dividieron en cinco grupos según la cantidad de ácidos grasos omega 3 de cadena larga que tenían, especialmente los conocidos como EPA y DHA.

Los autores del estudio sugieren que el omega 3 del pescado previene la inflamación y el estrés celular de la placenta, lo que reduce el riesgo de parto prematuro

Ambos tipos de ácidos grasos se encuentran en pescados y mariscos, especialmente en los de aguas frías, como el salmón, el atún, las sardinas o la caballa, pero también se pueden obtener de frutos secos, como las nueces, algunos productos lácteos, y aceites vegetales.

El riesgo de parto prematuro, 10 veces mayor si no comes pescado

Los autores encontraron que las embarazadas incluidas en el grupo con menos niveles de omega 3 tuvieron un riesgo 10 veces más alto de tener un parto prematuro, que aquellas que formaban los tres grupos con más consumo de estos ácidos grasos. El colectivo restante, el del segundo grupo de menos consumo, tenía 2,7 veces más riesgo de dar a luz pretérmino que el resto con niveles más altos.

Aunque el estudio solo buscaba la asociación entre el consumo de pescado y las probabilidades de que el parto se adelantese, el Dr. Sjurdur Olsen y su equipo han lanzado su propia hipótesis y, según explican, los ácidos grasos omega 3 ayudan a disminuir la inflamación, lo que reduce de alguna manera el riesgo de parto prematuro. Recalcan que la falta de este tipo de grasas puede promover el estrés celular en la placenta, lo que puede contribuir a un nacimiento adelantado.

Por todo ello, los autores del trabajo recomiendan consumir suficiente pescado antes y durante todo el embarazo, y la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) aconseja que este colectivo de mujeres consuma entre dos y tres porciones de pescado a la semana para evitar problemas futuros tanto en la salud de la madre, como en la del bebé.

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