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Niebla cerebral
La niebla cerebral no es un simple despiste o un olvido, sino una alteración que hace que el cerebro se ponga 'en pausa' y se aísle de la realidad. Conoce sus causas, por qué afecta más a los mayores y cómo afrontarla.
Escrito por Marina García, Periodista, experta en salud y tercera edad

Causas de la niebla cerebral en personas mayores

Hombre adulto con problemas de niebla cerebral

No descansar bien puede provocar niebla cerebral.

Aunque la niebla cerebral o fibroniebla no es un problema que afecte únicamente a las personas de edad avanzada, existen una serie de razones asociadas a su aparición que son comunes entre los adultos mayores. Las causas más habituales de la niebla mental en la tercera edad son:

  • Déficit de nutrientes: una mala o escasa alimentación conlleva la falta de vitaminas y minerales que el cerebro necesita para funcionar correctamente. Una dieta pobre en magnesio, vitaminas del grupo B, omega 3 o calcio, entro otros nutrientes, perjudica al cerebro.
  • No descansar adecuadamente: con el paso de los años las personas tienden a dormir menos, hacerlo a deshoras, o a modo de cabezadas en el sofá. Dormir mal y pocas horas provoca que el cerebro disponga de menos energía para pensar con claridad.
  • Desequilibrio bioquímico: este problema surge cuando los neurotransmisores del cerebro no son capaces de regular la producción de las endorfinas, que son las sustancias químicas responsables de los estados de ánimo. Este desequilibrio, además de niebla cerebral, puede provocar ansiedad o depresión.
  • La menopausia: no se suele nombrar, pero la niebla mental puede ser un indicador de que se está llegando a la menopausia, ya que los cambios hormonales que experimenta la mujer en esta época pueden derivar en este trastorno. En concreto, es la bajada de la producción de estrógenos la que hace mella en la capacidad de concentración y memoria.
  • El estrés: se cae en el error de pensar que las persona mayores no viven estresadas, pero la soledad, la falta de recursos económicos, los cambios en su entorno, o la dificultad para ser independiente, provocan estrés durante la tercera edad. Como consecuencia de esto se produce más cortisol, una hormona que revoluciona a las células cerebrales, lo que genera un estado perjudicial para el cerebro.
  • El sedentarismo: existen estudios que indican que la falta de actividad física puede originar una disminución de la actividad cerebral. De nuevo hay que referirse a la cita latina “mens sana in corpore sano”.
  • Estas son las causas que pueden provocar que al llegar a la tercera edad surja la niebla cerebral, pero existen otros motivos por los que puede aparecer antes:
  • Padecer fibromialgia o el síndrome de fatiga crónica: la primera es una enfermedad y el segundo un síndrome, pero ambos problemas de salud coinciden en que quienes los padecen presentan un déficit de unas proteínas esenciales, llamadas citoquinas, que el cerebro necesita para adquirir nuevos conocimientos
  • Demasiados estímulos para el cerebro: vivimos en una sociedad en la que cada vez se nos exige más, puestos de trabajo en los que se realizan muchas funciones, seguir estudiando, mantener una buena apariencia física, cuidar de los hijos o de familiares mayores, cuadrar la economía de la casa para cubrir los gastos y poder ahorrar algo, etcétera. Hay personas que hasta durmiendo siguen pensando en esto, por lo que no permiten que el cerebro descanse, así que ante este grado de saturación él mismo decide apagarse.

Actualizado: 7 de Marzo de 2018

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