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Camino de Santiago para mayores
La edad no es un impedimento para realizar el Camino de Santiago, pero debes conocer cómo prepararte previamente y tener en cuenta una serie de consejos para completar el peregrinaje hasta Compostela sin correr riesgos.
Escrito por Marina García, Periodista, experta en salud y tercera edad

Qué necesita una persona mayor para realizar el Camino de Santiago

Material necesario para realizar el Camino de Santiago

Gracias al credencial podrás alojarte en albergues públicos.

Las necesidades que presentan las personas de la tercera edad para emprender la peregrinación del Camino de Santiago no distan mucho de las de cualquier individuo de otra edad, ya que siempre se debe partir siendo consciente de nuestro estado de forma y de salud para planificar la ruta acorde a nuestras características físicas. A partir de ahí, eso sí, se deberán seguir unas sencillas pautas y meter en el equipaje algunos elementos básicos para completar con éxito y sin percances nuestro recorrido hasta la Catedral de Santiago de Compostela:

  • Prepara tu cuerpo

    Prepara tu cuerpo

    Además de entrenar durante los meses previos, también debes cuidar tu alimentación para llegar en la mejor de las condiciones al punto de salida. Sigue una dieta rica en verduras, frutas y hortalizas que te aporten minerales y vitaminas; carne magra, pescado y huevos cocinados de forma sencilla y natural para obtener la proteína que necesitan tus músculos para estar fuertes; y legumbres y cereales naturales integrales (no los típicos de desayuno, sino arroz, avena, trigo sarraceno, etcétera) para obtener un plus de energía.

    Por otro lado, es fundamental que acudas al podólogo para que revise el estado de tus pies, y si es necesario, elimine las durezas, callos y te corte las uñas de tal forma que no te den problemas durante el recorrido.

  • El botiquín que necesitas

    El botiquín que necesitas

    Un pequeño botiquín para imprevistos no puede faltar en la mochila, especialmente si sigues un tratamiento médico. Por ello, asegúrate de llevar la dosis necesaria para todos los días que vas a estar fuera, incluso alguna extra si tomas una medicación que no se encuentra fácilmente en una farmacia, pero ten en cuenta que en España hay farmacias en casi todos los pueblos, por lo que no cargues con medicina innecesaria.

    Sí te recomendamos que lleves algún apósito especial para ampollas, o gasas esterilizadas y esparadrapo con una tijeras pequeñas para poder preparar un apósito del tamaño que necesites. También es conveniente llevar un bote pequeño de antiséptico, el analgésico oral que tomes normalmente, y otro en gel por si surge algún dolor de espalda, rodilla o sufres una torcedura.

    Por último, también necesitarás crema de protección solar, y puede ser conveniente que lleves algún antidiarreico, laxante, protector labial, antihistamínico y un repelente de insectos. Y aunque no las metas en el botiquín, no olvides tu tarjeta sanitaria.

  • Aguja e hilo

    Aguja e hilo

    No es para coserte el botón del pantalón, sino por si surgen las temidas ampollas del Camino de Santiago. Para evitarlas, es importante usar un calcetín de tu talla, sin costuras y de algodón, así como el calzado adecuado (no vayas de estreno) y aplicarse alguna crema o vaselina que proteja la piel antes de cada tramo.

    Sin embargo, aunque sigas estos pasos, es posible que aparezcan las ampollas, en tal caso lo más adecuado es pincharla para que salga el agua que contiene y que drene. Para ello se utiliza una aguja con hilo, el cual lo dejaremos atravesando la ampolla para que actúe como elemento drenante durante la noche. A continuación se tiene que desinfectar la zona y dejarla al aire hasta que nos volvamos a poner en marcha, momento en el que será necesario cubrirla con un apósito.

  • La mochila adecuad

    La mochila adecuada

    Hay que llevar lo justo para que no nos pese la mochila demasiado, lo ideal es que no supere el 10% de tu peso, y debe ser cómoda y anatómica para que se adapte bien a tu espalda. Depende de la época del año en la que vayas, tendrás que llevar más o menos prendas de abrigo, pero lo que no puede faltar es un chubasquero, porque es muy poco probable que te libres de la lluvia.

    Mete también una gorra o sombreo con ala, muda de ropa interior y calcetines para todos los días (si vas a hacer una ruta larga, será mejor que no lleves muda para todos los días y vayas lavando la ropa que vas usando), camisetas transpirables, pantalón largo ligero que nos proteja de posibles arañazos, y una sudadera o jersey.

    Además, si vas a dormir en albergues te recomendamos que lleves un saco de dormir, una toalla ligera que se seque rápido y unos botecitos o sobres de gel, así como una pastilla de jabón neutro para lavar la ropa (si fuese necesario), y toallitas higiénicas.

  • Elemento de apoyo

    Elemento de apoyo

    Aunque puedes utilizar algún palo que encuentres en el Camino para ayudarte a caminar, puede ser conveniente que lleves uno más profesional. Las opciones son un bastón de senderismo o marcha nórdica o bordón (típico del Camino de Santiago), siendo el primero más cómodo porque se puede doblar o extender según la necesidades. Si crees que vas a estar más cómodo y te va a servir de ayuda, puedes llevar dos bastones de apoyo.

  • La credencial

    La credencial

    Es el documento que necesitas si en Santiago quieres solicitar la “Compostela”, es decir, la acreditación que indica que has realizado al menos 100 km. del Camino de Santiago a pie o a caballo hasta la llegar a la Tumba del Apóstol. Este documento te lo tienen que ir sellando durante el recorrido, cuando llegas y sales de cada tramo. La credencial también te permite alojarte en los albergues públicos del peregrino.

Actualizado: 30 de Mayo de 2018

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