PUBLICIDAD

Mente y emociones
Test ¿Sobreproteges a tus hijos?
El amor, y el deseo de evitar que algo malo les suceda a sus hijos, hace que muchos padres sean sobreprotectores con ellos y les impidan vivir su propia vida. ¿Crees que ese podría ser tu caso? Descúbrelo con este test.
Escrito por Dra. Vanesa Fernández López, Psicóloga, especialista en emociones

Test ¿eres muy sobreprotector con tus hijos?

El amor por sus hijos y el deseo de que nada malo les suceda hace que muchos padres se vuelvan excesivamente sobreprotectores, de forma que se involucran tanto en la vida de sus retoños que no permiten que estos se expresen ni actúen de acuerdo con su propia forma de ser, e interfieren negativamente en su desarrollo como personas.

Es importante que los niños y adolescentes cuenten con el amor, la atención y el apoyo de sus progenitores pero, al mismo tiempo, tienen que aprender a tomar decisiones y a asumir las consecuencias de sus actos u omisiones o, lo que es lo mismo, deben ‘vivir su propia vida’, ya que ninguna otra persona puede ser feliz o desgraciada en su lugar.

Responde a nuestro test (haz click aquí si quieres hacer el test interactivo) y comprueba si eres capaz de mantener un equilibrio adecuado entre la protección, la educación y la permisividad, o eres demasiado sobreprotector con tus hijos.

  1. ¿Quién es la persona encargada de dar el “visto bueno” a las tareas o decisiones de tu hijo?
    1. Él mismo y, si necesita mi ayuda, puede contar con ella.
    2. Yo.
    3. Él mismo en colaboración conmigo.
  2. ¿Cuándo alguien pregunta a mi hijo…?
    1. Contesto yo por él para que todo quede bien claro.
    2. Contesta él mismo.
    3. Contesta él mismo, pero yo lo aclaro.
  3. Cuando algún otro niño molesta a mi hijo en el parque, escuela, etcétera
    1. Puede contar con mi apoyo, pero debe defenderse él mismo.
    2. Le digo lo que tiene que decir, y a veces intervengo o pongo mala cara.
    3. Intervengo directamente para defenderlo.
  4. ¿Quién se encarga de los cuidados personales de tu hijo (bañarse, comer, peinarse, recoger su ropa…)?
    1. Él y, si no ha adquirido todavía la habilidad, le ayudo para enseñarle.
    2. Yo; él no sabe.
    3. Muchas veces yo.
  5. Siento que la responsabilidad de todo lo que acontece a mi hijo
    1. Es mía (especialmente si es pequeño), y de él (especialmente si es mayor).
    2. Es solo mía.
    3. Es en gran parte mía.
  6. En lo que respecta a las tareas escolares de mi hijo
    1. Las hace él.
    2. Me tengo que poner yo para que las haga.
    3. Muchas veces se las hago yo directamente, porque no las hace como yo quiero.
  7. Cuando mi hijo me pide salir con amigos de su edad
    1. No le dejo si no les conozco, o hablo con sus padres antes.
    2. Le dejo, pero preocupado porque prefiero verlos antes.
    3. Le dejo si no hay problema para ello.
  8. Cuando trato de proteger a mi hijo
    1. Le digo que cuente con mi ayuda si la necesita.
    2. Le digo que preste atención por si las cosas van mal.
    3. Le cuento todo lo malo que puede ocurrirle si no me hace caso.
  9. De cara a los demás, si mi hijo comete un error…
    1. Lo cuento si no me queda más remedio.
    2. Si surge lo cuento; debe asumirlo.
    3. Lo oculto, o lo niego si se dan cuenta.
  10. Cuando otro adulto corrige a mi hijo
    1. Me molesta porque su madre/padre soy yo.
    2. No me gusta mucho que lo hagan, pues no le conocen bien.
    3. Si se ha confundido, está bien hecho.
  11. ¿Con qué frecuencia crees que tomas decisiones por tu hijo que él mismo podría haber decidido por sí mismo?
    1. Pocas veces.
    2. Prácticamente a diario.
    3. En varias ocasiones.
  12. ¿Con qué frecuencia le dices a tu hijo eso de “tú aún eres pequeño/joven… hazme caso a mí”?
    1. Bastantes veces.
    2. Nunca.
    3. Alguna vez.

Actualizado: 7 de Abril de 2017

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD

Síguenos en las redes sociales

Síguenos en las redes sociales

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD

Entrevista con el experto

Walter Riso

El prestigioso psicólogo Walter Riso nos facilita una guía práctica con consejos para afrontar y superar con éxito una ruptura sentimental, y convertir el dolor que conlleva en una experiencia útil que te hará más fuerte.

Fotografía Luciana Riso©

Walter Riso

Psicólogo y autor de ‘Ya te dije adiós, ahora cómo te olvido’, una guía para olvidar a tu ex pareja
“El amor es un problema de salud pública, y tendría que haber lecciones obligadas en los colegios para aprender que el amor tiene sus límites, porque nos han enseñado que si amas es suficiente, que el amor todo lo puede, que el amor mueve montañas…, pero la montaña se te puede caer encima”

PUBLICIDAD

Salud en cifras

5%
de la población española sufre adicción al teléfono móvil
'Fuente: 'Universidad Complutense de Madrid’'