Aprender a andar: los primeros pasos del niño
Para que un niño comience a andar debe haber alcanzado un determinado desarrollo motor y neurológico. Conoce qué es normal y cuándo debemos consultar a un especialista, y cuál debe ser nuestro papel como padres.

El papel del adulto en los primeros pasos del bebé

Actualizado: 15 de septiembre de 2020

¿Debemos los padres o adultos de su entorno ayudar de alguna forma al pequeño para que comience a dar sus primeros pasos? La respuesta breve podría resumir en que lo mejor que podemos hacer cuando un niño está aprendiendo a andar es observar y acompañar sin forzar. Según el neuropediatra Manuel Antonio Fernández, en general no es necesario realizar ninguna actividad específica para fomentar el desarrollo de la marcha en los niños y señala que “empezar a andar es un proceso natural e innato en la especie humana que, si no existe ningún problema en el desarrollo, se hace de forma espontánea y progresiva”.

Comparte una respuesta similar la fisioterapeuta pediátrica Ana León, quien también señala que en principio lo único que deberíamos hacer las familias en este proceso es promover un entorno seguro y oportunidades de exploración del mismo. Es decir, “dejar que el niño pueda moverse libre en un entorno seguro, olvidarnos de parque-cuna, hamaca, silla y trona y dejar al niño en el suelo, que se sienta libre y confiado en que puede moverse en su entorno, explorar los objetos, desplazarse (de la manera que sea) de forma independiente”. 

Añade el neuropediatra que el juego y los estímulos naturales que los padres realizan –o al menos, deberían realizar con normalidad como parte de la rutina de interacción del día a día–, pueden servir de impulso más que suficiente para alcanzar este hito. Esto, para el experto, ha cambiado mucho en los últimos años, lo que hace que cada vez lleguen más solicitudes de evaluación a su consulta por datos compatibles con retraso madurativo, ya sea de tipo motor o conductual, que después de los estudios, acaban siendo debido a falta de estímulo por parte de la familia. “No deben tomarse esto los padres como una crítica ni mucho menos, sino como una llamada de atención. Los niños necesitan actividad, movimiento, juego con adultos y con iguales, interactuar con su entorno, de forma global, para conseguir un desarrollo normal. Muchas horas en un carrito de paseo, en la trona o ver dibujos en la televisión o dispositivos móviles son algunos de los factores que influyen negativamente en el desarrollo infantil, porque restan de otro tipo de actividades positivas para su desarrollo”, alerta.

En cuanto a dispositivos como los andadores, Ana León recuerda que no sólo están desaconsejados, sino que además está prohibida su venta en algunas partes del mundo por considerarse una de las principales causas de accidentes en la infancia temprana. “Son dispositivos innecesarios y peligrosos ya que su uso no sólo está relacionado con los accidentes domésticos, sino que también afecta a la salud de las caderas”. Según la experta, al nacer, las caderas tienen una forma concreta que va cambiando a medida que el niño va cargando su propio peso, y así debe ser. “El bebé primero está tumbado, después voltea, después se pone “a cuatro patas”, después se levanta unos segundos y vuelve a caer, después camina… Y todo eso supone que en cada una de esas fases las caderas van soportando peso y carga, para ir adoptando la forma que tendrá en un futuro. Si no permitimos que el niño siga ese proceso, aumentará el riesgo de que las caderas no se desarrollen como deberían.

Consejos para familias de niños que están aprendiendo a caminar

Si bien aprender a caminar forma parte del proceso madurativo del niño y la niña, las familias pueden plantearse muchas dudas en torno a su papel o las señales de alerta de que algo no está yendo como debiera. Pese a todo lo anterior, el neuropediatra Manuel Antonio Fernández y la fisioterapeuta Ana León resumen en los siguientes puntos las principales recomendaciones para padres y madres con criaturas inmersas en esta etapa o, quizás, a punto de iniciarla:

  • Consejos para familias de niños que están aprendiendo a caminar: paciencia

    Ten paciencia

    Lo habitual es que los pequeños empiecen a andar entre los 9 y los 18 meses. El proceso se inicia cuando se han alcanzado hitos motores como sostener la cabeza sin ayuda y, después, mantenerse sentados. Pero también cuando se logra la capacidad de control cerebral necesaria para que el niño pueda dar las órdenes necesarias a su cuerpo.

  • Consejos para familias de niños que están aprendiendo a caminar: cuándo preocuparse

    Cuándo preocuparse

    Si el niño ha seguido un desarrollo evolutivo normal y no han aparecido retrocesos en el desarrollo motor, lo frecuente es que la capacidad de caminar aparezca antes de los 18 meses. De no ser así sí sería recomendable consultar con un especialista.

  • Consejos para familias de niños que están aprendiendo a caminar: evita riesgos

    Evítale riesgos en casa

    Es normal que el niño comience a agarrarse a todo lo que encuentre a su alrededor para ayudarse a caminar. No hay ningún problema en que lo hagan. Nuestro papel únicamente será procurar que el entorno sea seguro para el pequeño

  • Consejos para familias de niños que están aprendiendo a caminar: ayuda padres

    Promover la marcha libre

    Manuel Fernández insiste en tres consejos básicos que deberíamos seguir todos los padres para construir una base sólida que potencie la marcha libre de nuestro hijo durante su primera infancia:

    1. Eliminar cualquier tipo de dispositivo electrónico del alcance de nuestros hijos, especialmente en los más pequeños (“El único tiempo aceptable que un niño de un año puede usar un smartphone o una tablet es cero”).
    2. Recuperar la sana costumbre de jugar con nuestros hijos (“Tirarse al suelo con ellos para tocar y experimentar posturas, posiciones, texturas y aprender a entender el cuerpo y el entorno”).
    3. Fomentar la seguridad del hogar sin olvidar que los accidentes son la primera causa de muerte durante el primer año de vida (“A veces no somos conscientes de lo peligrosa que puede ser una vivienda normal sin adaptar para un bebé”).
  • Consejos para familias de niños que están aprendiendo a caminar: dejar explorar

    Debemos dejar a los niños explorar

    Moverse libremente, seguir su propio ritmo, como aconseja Ana León, que recuerda a las familias que si en algún momento hay algo que no nos cuadra, acudamos al pediatra y confiemos en sus consejos. 

Creado: 15 de septiembre de 2020

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