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Bebés y niños
Cómo mejorar la falta de atención en los niños
Son muchos los niños que tienen dificultades para centrar la atención y para concentrarse, lo cual supone una gran barrera para su aprendizaje y rendimiento. Te damos las claves para mejorar su atención.
Escrito por Celia Rodríguez Ruiz, Psicóloga clínica sanitaria, especialista en pedagogía y psicología infantojuvenil

Cómo mejorar la atención en los niños

La atención es un proceso mental que se va desarrollando poco a poco enmarcado en el desarrollo cognitivo de las personas y por lo tanto es susceptible de entrenamiento para un desarrollo óptimo.

El desarrollo de la capacidad de atención puede y debe ser favorecido en los niños, eso sí, poco a poco. Para ello, en primer lugar es fundamental conocer las características generales de la atención en cada etapa, ya que exigir más de lo que puedan hacer resultara contraproducente. Debemos saber cuánto tiempo pueden mantener la atención y de este modo exigirles lo adecuado a cada edad. Si todavía no han alcanzado la madurez de las estructuras mentales, y el nivel de desarrollo cognitivo que les permita mantener su capacidad de atención, estaremos exigiendo algo para lo que aún no están preparados y se creará una tensión innecesaria.

¿Cuánto tiempo pueden mantener la atención los niños?

Con las lógicas variaciones individuales, podemos seguir estos tiempos orientativos.

A partir de una hora, es habitual comenzar a distraerse, incluso las personas adultas.

Edad Tiempo
0 a 1 año de 2 a 3 minutos.
1 a 2 años de 7 a 8 minutos.
2 a 3 años hasta 10 minutos.
3 a 4 años hasta 15 minutos.
4 a 5 años hasta 20 minutos.
5 a 6 años hasta 25 minutos.
6 a 8 años hasta 30 minutos.
8 a 10 años hasta 45 minutos.
10 a 12 años hasta 55 minutos.
12 años en adelante hasta 1 hora.

Crear el hábito para mantener la atención

El objetivo de la estimulación del proceso atencional será crear un hábito, de manera que los niños y las niñas puedan decidir cuándo y hacía qué objeto centran su atención. De este modo podrán dirigir y mantener su atención en las obligaciones diarias, tareas escolares, aprendizajes, etcétera, y al mismo tiempo serán capaces de ignorar los posibles estímulos distractores.

  • Observa y conoce al niño en cuestión, averigua el momento del día en el que está más predispuesto a la concentración, identifica las tareas que le interesan y captan su atención con mayor facilidad. Conocer al niño o la niña te ayudará a hacer un plan de entrenamiento personalizado.
  • Encuentra y crea un espacio para poder trabajar la atención, ha de ser un espacio libre de distracciones que favorezca la concentración. Algunas de las cosas que favorecen la atención son la luz natural, el orden, ausencia de ordenador, teléfono móvil, ruidos, personas…
  • Comienza el plan de entrenamiento: el objetivo es crear un plan a medida, se trata de trabajar con tiempos de atención. Comenzaremos con tiempos cortos (lo que el pequeño pueda mantener la atención, no importa si empezamos con cinco minutos, pero poco a poco debemos ir aumentando ese tiempo. Por ejemplo, cuando haya conseguido el objetivo (estar una semana concentrado todos los días durante cinco minutos en una tarea), ampliaremos el tiempo y pasaremos al siguiente objetivo.
  • Prepara una tabla con los tiempos y objetivos y márcalos. Es importante que el niño lo vea para controlar su progreso y reforzarse. Puedes también introducir recompensas para cuando logre un objetivo.
  • Comienza con actividades que le interesen o puedan resultar motivadoras, que requieran estar sentado y concentrado en un trabajo intelectual. Para ello emplea temas que llamen su atención (algún animal, personaje…), dibujar, leer, recortar, puzles o similares.
  • A medida que vayamos aumentando el tiempo, organiza sus tareas y ayúdale a organizarlas. Una buena opción es hacer una lista de tareas, ya que cuando la tarea está clara es más sencillo centrar la atención.
  • En algunos casos es conveniente enseñar a los niños y niñas a prepararse para centrar la atención. Para ello puede ser útil alguna técnica de relajación, meditación, etcétera Se trata de dejar pasar los pensamientos intrusivos y redirigir la atención hacia la tarea a realizar.
  • Cuida los determinantes de la atención. Por ejemplo, si están activos en el desempeño de las tareas les será más fácil mantener la atención, estímulos llamativos, motivación, etcétera.

Actualizado: 20 de Septiembre de 2017

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'Fuente: 'Imperial College London y la Organización Mundial de la Salud (OMS)''

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