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Dieta y nutrición
Nutrición en la edad adulta (40-65 años)
Las necesidades nutricionales varían en cada etapa de la vida. Si eres un adulto de entre 40 y 65 años, te explicamos qué alimentos debe incluir tu dieta, y qué errores dietéticos evitar para tener una buena salud.
Escrito por Arantza Ruiz de las Heras, Dietista-Nutricionista, Complejo hospitalario de Navarra

Problemas asociados a la dieta en la edad adulta

Un adulto se administra insulina en la mano

Una de las consecuencia de una alimentación inadecuada es el desarrollo de enfermedades como obesidad, diabetes o síndrome metabólico.

En la edad adulta (40-65 años) no es infrecuente que se diagnostiquen patologías relacionadas con los hábitos de vida como el sobrepeso y la obesidad, la diabetes tipo 2, la hipertensión, o la hipercolesterolemia. Estos son algunos de los problemas con mayor incidencia en este grupo de edad, especialmente en las sociedades desarrolladas.

El sobrepeso y la obesidad son enfermedades que pueden presentarse desde la edad pediátrica, pero sí es cierto que tienen peor pronóstico y tratamiento en edades maduras y, especialmente, en la mujer postmenopáusica. Además, los cambios fisiológicos en la composición corporal, con pérdida de masa muscular y agua, y ganancia de masa grasa, que es menos activa, agravan más el problema. Pequeños excesos calóricos en el día a día, que superen el gasto de energía realizado con las actividades cotidianas, van añadiendo peso poco a poco en forma de grasa. No hay secretos ni fórmulas milagrosas para combatir este fenómeno; una dieta hipocalórica elaborada por un especialista para que no desencadene problemas mayores, unida a la práctica de actividad física, son los pilares en su tratamiento.

La diabetes tipo 2, muy relacionada con el exceso de peso y grasa corporal, contribuye a la mala salud en este grupo poblacional. Si esta diabetes está bien controlada, y la alimentación es adecuada a las necesidades del paciente con un buen reparto, que no eliminación, de hidratos de carbono, los efectos secundarios se podrán retrasar o evitar.

La hipertensión constituye otro factor clave en este entramado de dieta y salud. La obesidad tampoco ayuda en su control y una dieta equilibrada y baja en sal, es un elemento coadyuvante en el tratamiento.

Dos alteraciones lipídicas como la hipercolesterolemia y la hipertrigliceridemia tienen cierto componente dietético, aunque no es exclusivo. La vigilancia en el tipo de grasas y colesterol que se toma, así como otros factores que incluyen el consumo de fibra dietética y la restricción de azúcares sencillos, desempeñan un papel transcendental.

También algunos tipos de cáncer parecen estar ligados, entre otros, a factores dietéticos: consumo insuficiente de fibra dietética, ingesta de productos derivados de la combustión en el caso de barbacoas, y otros que están todavía en estudio, apuntan a una relación directa entra dieta saludable y colaboración en la prevención de algunos tipos de procesos oncológicos.

Menú

Ejemplo de menú apropiado en la edad adulta

Este menú no debería diferir demasiado de las recomendaciones de alimentación saludable. Es solo una pequeña muestra de que, para conseguir comer bien, no es indispensable seguir una dieta aburrida. Es más, comer aburrido suele ser sinónimo de mal comer.

Ensalada de endibias con anchoas
Ensalada de endibias con anchoas
Desayuno:
Almuerzo:
  • Café o descafeinado con leche baja en grasa.
  • Pincho de jamón cocido y pimiento verde.
Comida:
  • Ensalada de endibias con anchoíllas.
  • Filete de pechuga de pavo con patata panadera.
  • Sandía.
  • Pan integral.
Merienda:
Cena:
  • Sopa de ajo.
  • Halibut con hortalizas asadas.
  • Naranja.
  • Pan integral.

Actualizado: 24 de Octubre de 2017

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Salud en cifras

30%
de las españolas tiene un déficit de vitamina D, que aumenta en invierno y primavera
'Fuente: 'VI Reunión Científica de Ginecología Privada (GINEP)''

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