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Practicar ejercicio físico reduce el riesgo de sufrir depresión

Practicar deporte es una terapia psicológica económica y accesible, que aporta numerosos beneficios para la salud y el bienestar, también a la hora de reducir el riesgo de sufrir depresión.
Practicar ejercicio físico reduce el riesgo de sufrir depresión

El ejercicio también ayuda a tener la mente sana.

01 de Agosto de 2011

Diversos estudios y expertos psicólogos coinciden en que practicar deporte es una terapia psicológica económica y accesible, que proporciona numerosos beneficios para la salud y el bienestar de los que se animan a probarlo. Debemos practicar ejercicio durante todo el año, pero en verano apetece más estar al aire libre, y existen multitud de ejercicios que podemos practicar y que no requieren aptitudes deportivas especiales, como pasear, nadar, o montar en bicicleta (recordando siempre que hay que evitar las horas en que hace más calor, y que es necesario protegerse contra el sol, e hidratarse adecuadamente, así como adaptar la intensidad y duración del ejercicio a nuestras capacidades y a nuestra edad.

Carlos Díez, director de los Servicios Médicos Sanitas-Real Madrid, advierte que la escasez de actividad física en la sociedad occidental es un grave problema que perjudica tanto la salud física como el bienestar emocional, y alaba las virtudes del deporte que nos ofrece la oportunidad de aprender, ejercitar y fortalecer una serie de aptitudes mentales que permitirán que mejoremos en el deporte al que somos aficionados, pero también en otros entornos, como nuestra actividad profesional o académica o nuestras relaciones sociales.

Entre los efectos saludables de la práctica deportiva destacan:

  • Ayuda a controlar el estrés. Disminuye la ansiedad y sus consecuencias, como la irritabilidad y la tensión mantenida.
  • Es divertido por lo que ayuda a olvidarse de los problemas y ocupa el tiempo de ocio de manera saludable.
  • Motiva al individuo y favorece su capacidad para establecer retos y conseguir afrontarlos con éxito.
  • Mejora la autoestima. Esto suele ir unido a un mayor bienestar físico y porque con el ejercicio el cuerpo suele tener mejor aspecto lo que da más confianza en uno mismo. Además, contribuye a desarrollar nuestro espíritu de sacrificio y superación.
  • Aumenta el rendimiento cognitivo. Al incrementar el flujo de oxígeno que llega al cerebro, se agudiza el estado de alerta y mejoran la capacidad de aprendizaje, la memoria y la concentración.
  • Favorece el bienestar emocional: activa la producción de endorfinas, unas hormonas que nos hacen sentir placer.
  • Ayuda a ser tolerantes frente a la frustración: aprendemos a esforzarnos y a no desalentarnos cuando se presenten dificultades, y a trabajar con constancia para conseguir nuestros objetivos.
  • Disminuye los síntomas de depresión: el ejercicio físico se emplea con frecuencia como un tratamiento que complementa otras terapias, y en ocasiones incluso es una alternativa a los métodos tradicionales a la hora de manejar algunos trastornos mentales. Los especialistas estiman, de hecho, que las personas que practican ejercicio regularmente tienen aproximadamente un 40% menos de posibilidades de desarrollar un trastorno depresivo que las sedentarias.

El deporte beneficia a los niños

En el caso de los niños, la clave está en escoger el deporte que mejor se adapte a cada uno, y hacer que su práctica le resulte divertida.

De esta forma se conseguirá que la actividad física favorezca el desarrollo físico y emocional del niño, y que le aporte beneficios como:

  • Facilita su integración social, porque aprende a cumplir normas.
  • Ayuda a los más tímidos a perder el miedo a relacionarse, y reduce la impulsividad de los más activos.
  • Aprenden a colaborar con otros niños, a trabajar en equipo, y a ser disciplinados, ya que deben acatar las reglas del juego y respetar los turnos.
  • Se vuelven más responsables porque tienen que cumplir ciertas obligaciones.
  • Mejora la coordinación de movimientos.
  • Influye positivamente sobre su desarrollo físico.

Antes de comenzar cualquier actividad física o deporte, es necesario consultar con un especialista cuál es el más apropiado para nuestra edad y condición física, y que nos realicen un reconocimiento médico previo. Y es que a pesar de lo saludable que es practicar ejercicio, puede resultar perjudicial si lo hacemos mal o tenemos algún problema de salud que lo desaconseja.

Fuente: Servicios Médicos Sanitas – Real Madrid

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