Trastorno por déficit de atención e hiperactividad infantil (TDAH)
Detectar y tratar a tiempo el trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) puede evitar que afecte negativamente al rendimiento escolar y las relaciones sociales de tu hijo. Conoce sus síntomas.

Tratamiento de la hiperactividad infantil (TDAH)

Actualizado: 28 de octubre de 2021

El tratamiento del trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) en los niños se basa en técnicas conductuales y en la administración de fármacos, o en la combinación de ambos.

El tratamiento farmacológico es imprescindible en siete de cada 10 niños con TDAH. Son tratamientos individualizados, identificando la dosis mínima eficaz y bien tolerada por el paciente. Aunque hay otras alternativas farmacológicas, el tratamiento habitual es mediante psicoestimulantes, que mejoran la liberación de noradrenalina y dopamina. Las dosis se irán regulando por parte del esspecialista que trate al niño en función de la edad del mismo y de la aparición de posibles efectos secundarios (problemas psiquiátricos o descompensaciones de la presión arterial, entre otros).

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Otros fármacos no estimulantes que pueden dispensarse bajo la prescripción del médico o pediatra son la atomoxetina y algunos antidepresivos, como el bupropión, aunque su efecto positivo puede tardar más tiempo en aparecer. 

Los objetivos del tratamiento de la hiperactividad infantil son los siguientes:

  • Mejorar o anular los síntomas característicos del TDAH.
  • Reducir o eliminar los síntomas asociados.
  • Paliar las consecuencias del TDAH sobre la capacidad de aprendizaje, las relaciones sociales, la interacción con la familia, etcétera.

Por otro lado, existen varias terapias de orientación psicológica que pueden ser de ayuda para ni´ños con TDAH y sus familiares. Así puede recurirse a diversas vías de psicoterapia, como la conductista, para aprender a calmarse y lidiar mejor con ciertas situaciones difíciles. Otras opciones pasan por trabajar la mejora de las habilidades sociales del pequeño, para corregir conductas inapropiadas. Y por último, hay varias opciones dirigidas a los padres, de forma que puedan aprender a entender y manejar mejor estas dificultades conductuales de sus hijos, e incluso terapias familiares, para que los convivientes con el niño enfrenten con más herramientas el estrés de vivir con alguien con trastorno por déficit de atención e hiperactividad.

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Creado: 18 de octubre de 2010

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