La contaminación por combustibles fósiles causa 1 de cada 5 muertes

El 20% de las muertes que se producen cada año en el mundo de forma prematura (más de 8 millones) se debe a enfermedades causadas por la contaminación del aire por combustibles fósiles como carbón, gasolina y diesel.
Escrito por: Eva Salabert

10/02/2021

La contaminación por combustibles fósiles causa muertes

Al quemar combustibles fósiles como el carbón, la gasolina y el diésel se generan partículas finas PM2,5 que penetran en los pulmones de los seres humanos y deterioran el organismo, agravando o provocando enfermedades como el asma, el cáncer de pulmón, patologías cardiovasculares como el infarto de miocardio o el ictus, y otros problemas de salud. Ahora, un nuevo estudio ha revelado que en 2018 fallecieron más de ocho millones de personas de forma prematura debido a la contaminación del aire por este tipo de emisiones, casi el doble de lo estimado (4,2 millones) en otros estudios anteriores sobre esta cuestión.

Solo en España, según el estudio, mueren anualmente 44.603 personas mayores de 14 años a causa de la contaminación atmosférica por PM2,5 originada por el empleo de combustibles fósiles; esto representa el 10,7% del total de 418.063 muertes anuales entre los mayores de 14 años.

En España mueren anualmente 44.603 personas mayores de 14 años a causa de la contaminación originada por el empleo de combustibles fósiles

Los datos de la investigación, que ha sido realizada por las universidades de Harvard, Bimingham y el University College de Londres (UCL) y se ha publicado en Environmental Research, indican que las zonas del planeta que presentan mayores niveles de contaminación atmosférica vinculados a estos combustibles (este de América del Norte, Europa y el sudeste asiático), tienen las tasas de mortalidad más elevadas.

Además, sus resultados duplican las estimaciones del estudio más amplio y completo realizado hasta el momento sobre el tema, el ‘Global Burden of Disease Study’, que señalaba que el número de fallecimientos prematuros que se producían a nivel global debido a la contaminación del aire por partículas finas (donde se incluían también las del polvo y el humo procedente de incendios forestales y quemas agrícolas) era de 4,2 millones.

Según el nuevo trabajo en 2012 murieron prematuramente 10,2 millones de personas, lo que representa el 21,5% del total de muertes ese año, aunque el porcentaje disminuyó al 18% en 2018 a consecuencia del endurecimiento de las medidas de calidad del aire en China. Y es que, el 62% de estas muertes se producen precisamente en China (3,9 millones) e India (2,5 millones).

Una herramienta que mide mejor la polución

La investigación actual se ha basado en los resultados de la modelización atmosférica (cálculos matemáticos, físicos y químicos con datos meteorológicos, de emisiones de contaminantes y de sus transformaciones químicas). La herramienta utilizada se denomina GEOS-Chem y registra además datos meteorológicos, de satélite y de medidas de contaminantes en la superficie, y de esta forma ratifica y corrige los resultados para asimilarse más a la realidad proporcionada por las medidas puntuales disponibles.

Comprobaron que había aumentado la tasa de mortalidad por la exposición a emisiones de combustibles fósiles a largo plazo, incluso a concentraciones más bajas

Con este nuevo modelo los investigadores pudieron identificar mejor las zonas donde se concentraba la polución derivada de la quema de carbón, gasolina o gasoil, y después de localizar las concentraciones de partículas contaminantes y su origen, analizaron los datos epidemiológicos de las poblaciones y comprobaron que había aumentado la tasa de mortalidad por la exposición a emisiones de combustibles fósiles a largo plazo, incluso a concentraciones más bajas.

La contaminación afecta al cambio climático y la salud

En el estudio también se ha observado el impacto que tiene respirar aire contaminado en los niños menores de cinco años en algunas regiones como Estados Unidos y Europa. Este sector de la población es especialmente vulnerable a estos tóxicos porque tienen un encéfalo en rápido desarrollo y sus sistemas respiratorio, inmune y de desintoxicación no han terminado de madurar.

Los niños menores de 5 años son especialmente vulnerables al aire contaminado porque sus sistemas respiratorio, inmune y de desintoxicación no han terminado de madurar

“Los niños, además, respiran más aire por kilo de peso que los adultos, por lo que están más expuestos a los contaminantes”, explican los autores del estudio que destacan que “esto subraya la necesidad de intervenir para reducir el riesgo de los niños”. De hecho, en diciembre de 2020, se dictó la primera sentencia judicial que consideraba demostrado que la polución influyó en la muerte de la niña londinense de nueve años de edad Ella Adoo-Kissi-Debrah, que vivía en una zona de la ciudad con una alta contaminación por tráfico y falleció tras sufrir problemas respiratorios durante tres años.

El uso masivo de combustibles fósiles se asocia a la emisión de gases de efecto invernadero responsable del cambio climático y alcanzó máximos históricos en 2018 pero, según ha advertidoe Joel Schwartz, profesor de Epidemiología Ambiental en Harvard y uno de los autores del trabajo "se pasa por alto el impacto en la salud que tienen los tóxicos emitidos al mismo tiempo que estos gases”.

Este experto ha añadido que esperan que sus hallazgos, “al cuantificar las consecuencias de la combustión de combustibles fósiles sobre la salud”, puedan “enviar un mensaje claro a los responsables políticos y a todas las partes interesadas sobre los beneficios de una transición a fuentes de energía alternativas”.

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