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Vivir cerca de parques y jardines reduce el riesgo de cáncer de mama

Las mujeres que residen en ciudades cerca de zonas verdes, como parques o jardines urbanos, tienen menos riesgo de cáncer de mama, lo que podría deberse a que ayudan a reducir el estrés e incitan al ejercicio.
Escrito por: Natalia Castejón

27/08/2018

Mujer leyendo sentada en un banco del parque

Photo by Min An from Pexels

Los espacios verdes son beneficiosos para la salud, además de ralentizar el deterioro cognitivo y mejorar el rendimiento escolar, como habían confirmado en estudios anteriores, ahora parece ser que también reducen el riesgo de desarrollar cáncer de mama en aquellas mujeres que viven cerca de parques o jardines. Eso sí, este efecto solo se ha comprobado en aquellas que residen en ciudades. Este ha sido el hallazgo encontrado por un grupo de investigadores del Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal) tras realizar un estudio con más de 3.600 mujeres.

La investigación, que ha sido publicada en el Journal of Hygiene and Environmental Health, se ha basado en cuestionarios sobre el historial de residencia, la contaminación del aire, la densidad de población, la proximidad a zonas verdes urbanas y agrícolas y los hábitos de vida y ejercicio físico de las participantes. En total 3.638 mujeres procedentes de Asturias, Cantabria, Navarra, Guipúzcoa, Barcelona, Girona, Valencia, León, Madrid y Huelva participaron en el estudio, 1.738 padecían cáncer de mama y las otras 1.900 no tenían antecedentes de esta enfermedad.

La relación entre espacios verdes y tumores mamarios depende del uso que se le dé a la tierra, los agroquímicos podrían incrementar el riesgo de cáncer

Posibles motivos por los que disminuyen el riesgo de tumores mamarios

Los investigadores encontraron que aquellas que vivían en zonas cercanas a jardines o parques urbanos tenían menos probabilidades de tener cáncer de mama durante su vida, y observaron una relación lineal entre la distancia a las zonas verdes y las posibilidades de desarrollar esta enfermedad, cuanto más cerca estaban sus viviendas de estos espacios menos riesgo presentaban.

Entre las hipótesis de las causas de esta asociación, los autores encuentran que podría deberse a que vivir cerca de espacios verdes mejora la calidad del aire, incita a la realización de más ejercicio físico y reduce los niveles de estrés, aunque no se ha podido comprobar en esta investigación y se necesitan más estudios que lo corroboren.

Sin embargo, el estudio también dejó ver que las mujeres que vivían cerca de zonas agrícolas tenían más posibilidades de desarrollar cáncer de mama. Según Cristina O’Callaghan-Gordo, una de las autoras de la investigación, ha expuesto que la relación entre espacios verdes y tumores mamarios depende del uso que se le dé a la tierra. Y, aunque no se ha confirmado en este análisis, creen que este riesgo más elevado podría ser consecuencia de los pesticidas y químicos usados en los cultivos.

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