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Desmienten que tomar pescado en el embarazo eleve el riesgo de autismo

En el pasado se expandió el mito de que los niveles de mercurio que ingieren las embarazadas procedentes del pescado podrían aumentar el riesgo de autismo en los niños, pero un nuevo estudio lo desmiente por completo
Escrito por: Natalia Castejón

29/05/2018

Mujer comiendo pescado

Hay dos fuentes principales de mercurio, el pescado y algunas vacunas.

Desde hace algunos años hay una preocupación arraigada sobre la aportación de mercurio del pescado y de algunas vacunas en el embarazo, pues en algunos foros se ha dado a entender que podría aumentar el riesgo de que los bebés desarrollen autismo. Sin embargo, una nueva investigación de la Universidad de Bristol (Reino Unido) ha demostrado categóricamente que esta creencia no es cierta.

El estudio, que ha sido publicado en la revista Molecular Autism, ha obtenido sus datos del estudio longitudinal Avon de padres y niños (ALSPAC). En base a ellos han podido demostrar que las mujeres analizadas que tomaban más cantidad de pescado, aunque presentaban niveles más altos de mercurio en sangre, no se relacionaban con un riesgo mayor de autismo en los niños, según ha explicado Jean Golding, autor principal de la investigación.

Prescindir del pescado en el embarazo causa un déficit en la cognición social de los niños, por ejemplo en la percepción de los sentimientos de otras personas

Es más, los resultados obtenidos dejaron ver que los hijos de las madres que tomaban menos pescado presentaban un déficit en su cognición social –un rasgo distintivo del autismo– pues les privaban de vitamina D, selenio, yodo y omega-3, nutrientes muy beneficiosos para el correcto desarrollo del sistema nervioso del feto y que se transmiten a través de la placenta.

El mercurio de las vacunas, ¿supone un riesgo?

Hay dos fuentes principales de mercurio, y ambas han dado lugar a muchas controversias en los últimos años. Una de ellas es mediante el pescado, que acumula metilmercurio y que en grandes cantidades puede resultar tóxico, y otro son las vacunas, ya que algunas de ellas contienen un conservante llamado tiomersal, del cual se ha especulado que podría provocar autismo en los pequeños. Sin embargo, un estudio de la Universidad de Sídney (Australia) lo desmintió. Aun así, sigue habiendo personas que creen en este efecto de las vacunas.

La Unión Europea ha dejado de utilizar el tiomersal en las vacunas para niños y los expertos han señalado que la cantidad que contienen las vacunas de este componente es pequeña en comparación con la que se encuentra en la dieta o en la atmósfera. Por todo ello, los investigadores de este estudio reafirman la recomendación de tomar al menos dos raciones de pescado a la semana durante el embarazo, siendo al menos una de la variedad azul.

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