Desmienten que el sexo del bebé lo determine la genética familiar

La mayor predisposición a tener niños o niñas que parecen tener algunas familias no depende de la genética, según un estudio que demuestra que los genes de padres y madres no determinan el sexo de sus descendientes.
Escrito por: Eva Salabert

21/02/2020

Embarazada con duda sobre el sexo de su bebé

La presunta tendencia familiar innata a tener más niños o a dar luz más niñas parece ser solo una leyenda urbana, ya que el sexo del bebé no depende en absoluto de los genes de los progenitores, sino que es aleatorio, o al menos eso es lo que indican los resultados de un nuevo estudio de la Universidad de Queensland (Australia), el más grande realizado hasta la fecha sobre esta cuestión frecuentemente debatida.

La investigación se basó en registros de datos de la población sueca de los nacidos desde 1932, en los que estaban incluidos 3.543.243 individuos y sus 4.753.269 hijos. Los científicos vincularon a todos los miembros de la familia y comprobaron si el sexo de los hijos de una persona estaba asociado con el sexo de los hijos de su hermana o hermano.

No hay una tendencia innata a tener descendientes de uno u otro sexo

El Dr. Brendan Zietsch, de la Escuela de Psicología de la Universidad de Queensland, ha explicado que aunque las probabilidades son de 51 contra 49 de tener un hijo varón, los genes de la madre y el padre no desempeñan ningún papel en ello, y que han encontrado que no existe una tendencia innata a tener descendencia de uno u otro sexo, unos hallazgos que tienen implicaciones clave en las teorías biológicas y evolutivas sobre la proporción en la que se tienen descendientes femeninos o masculinos.

Los niveles de hormonas de los padres en el momento de la concepción tampoco influyen sobre el sexo del futuro bebé

El experto afirma que esto desmiente creencias como que los progenitores altos o ricos tendrían más chicos, y aquellos que son guapos tendrían más chicas, o la hipótesis que señala que los niveles de hormonas de los padres en el momento de la concepción influyen sobre el sexo del futuro bebé.

Y añade que los hallazgos del estudio, que se ha publicado en Proceedings of the Royal Society B, descartan todas estas posibilidades y sugieren la necesidad de reconsiderar una nueva teoría sobre la proporción de bebés que nacen con uno u otro sexo para comprender, por ejemplo, por qué parece variar en función de los países.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD