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Ser padre con más de 45 años afecta a la salud de sus parejas e hijos

Un estudio afirma que los hijos de los padres varones mayores de 45 años tienen más riesgo de nacer prematuros o con bajo peso, y de desarrollar complicaciones como enfermedades cardiacas congénitas o cáncer infantil.
Escrito por: Caridad Ruiz

14/05/2019

Hombre mayor de 45 años con su hijo

Siempre se dice que la edad materna influye en el embarazo y en la salud del bebé. Pero cada vez son más los estudios que también inciden en las posibles consecuencias de una paternidad tardía. Es el caso de un estudio publicado en la revista Maturitas, realizado en la Universidad de Rutgers (EE.UU.), que apunta que los hijos de padres mayores de 45 años tienen un mayor riesgo de nacer prematuros, o, por el contrario, por encima de las 42 semanas, con bajo peso, y bajas puntuaciones en el Test de Apgar. Además, tienen mayor probabilidad de sufrir convulsiones y enfermedades congénitas cardiacas y paladar hendido. A medida que crecían, los niños tenían mayor probabilidad de desarrollar cáncer infantil, trastornos psiquiátricos y cognitivos, y trastornos del espectro autista.

La investigación también concluye que incluso las parejas de estos futuros padres mayores pueden desarrollar algunas complicaciones del embarazo, como diabetes gestacional y preeclampsia. Como apuntan los científicos de este trabajo, las mujeres son más conscientes de la importancia de la edad reproductiva para la concepción, la gestación y la salud del bebé. En cambio, los hombres mayores no suelen consultar al médico a no ser que tengan algún problema de fertilidad, que los expertos afirman que se da con más probabilidad en los varones mayores de 45 años.

Los espermatozoides también envejecen

El estudio revisó trabajos de investigación realizados durante 40 años sobre la influencia de la edad de los padres en la fertilidad, la gestación y la salud de los niños. La autora principal, Gloria Bachman, directora del Instituto de Salud de la Mujer, de la Universidad de Rutgers, cree que los problemas de fertilidad y de bienestar en la descendencia se deben a la caída de la testosterona que ocurre de forma natural a medida que se cumplen años. También lo achaca a una menor cantidad de espermatozoides y un semen de menor calidad como consecuencia del envejecimiento.

Ese daño que se produce en los espermatozoides conlleva alteraciones cromosómicas y daños en el ADN, y que los genes que transfiere al futuro ser tengan algún defecto. Según los investigadores, las mutaciones que se producen pueden conllevar trastornos del espectro autista y de esquizofrenia. De hecho, y aunque aún se desconoce el motivo, se sabe que el riesgo de esta enfermedad mental es de uno por cada 141 niños de padres menores de 25 años, frente a uno por cada 47 cuando superan los 50 años.

El estudio aconseja a los hombres que piensen retrasar la paternidad plantearse la posibilidad de congelar el esperma antes de cumplir 45 años

Respecto al autismo, algunos estudios han demostrado que el riesgo aumenta cuando el padre tiene 30 años, se estanca después de los 40 y vuelven a incrementarse a los 50

Como resultado de los datos de este estudio, los investigadores aconsejan que los hombres mayores acudan a su médico para conocer las consecuencias que su edad puede tener en la concepción, embarazo y salud de su futuro hijo. Incluso, que si piensan retrasar la paternidad, se planteen la posibilidad de congelar el esperma antes de cumplir los 45 años.

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