Beber alcohol envejece precozmente los vasos sanguíneos en los jóvenes

Los adolescentes y jóvenes que toman alcohol tienen una mayor rigidez arterial, y de manera prematura, lo que aumenta considerablemente el riesgo de que desarrollen enfermedades cardiovasculares en la edad adulta.
Escrito por: Natalia Castejón

24/08/2021

Adolescentes bebiendo cerverza

Una de las características del envejecimiento es que las arterias se van volviendo más rígidas y menos elásticas (arteriosclerosis), algo que se traduce en un riesgo más elevado de sufrir enfermedades cardiovasculares y accidentes cerebrovasculares. Un estudio presentado en el Congreso ESC 2021 ha revelado que los adolescentes y jóvenes que beben alcohol experimentan un envejecimiento prematuro de sus vasos sanguíneos y una rigidez arterial acelerada.

Una conclusión a la que se ha llegado tras realizar un seguimiento a 1.655 personas de entre 17 y 24 años en el que se midieron las cantidades de alcohol y tabaco consumidas. La ingesta de alcohol se clasificó como alta cuando se tomaban más de cinco copas en un día en el que se solía beber, media si eran menos de cuatro bebidas, y nunca. En el caso del tabaco, el consumo era elevado si se fumaban más de 10 cigarrillos al día; medio, con menos de esa cantidad, y nunca.

Mayores daños en mujeres que en hombres

Los resultados de las pruebas que median la rigidez arterial, llamada técnica no invasiva de onda de pulso carótido-femoral mostraron que tomar alcohol entre los 17 y los 24 años incrementó un promedio del 10,3% la rigidez arterial, algo que era ligeramente superior en las mujeres que en los hombres. Esta rigidez arterial aumentó en función de la cantidad de alcohol ingerida, y cuanto mayor era la cantidad, mayor era el riesgo.

Tomar alcohol entre los 17 y los 24 años aumentó un 10,3% la rigidez arterial, una cifra que era ligeramente superior en el caso de las mujeres

Sin embargo, en los fumadores, aunque había un aumento en la rigidez arterial en comparación con los que nunca habían fumado, solo alcanzó significación estadística en el caso de las mujeres, y los cambios en los vasos sanguíneos no difirieron entre los ex fumadores y los que nunca habían fumado.

Según explica Hugo Walford, autor principal del estudio, “los resultados sugieren que el daño arterial ocurre en bebedores jóvenes y mujeres jóvenes que fuman mucho. Nunca los fumadores y ex fumadores tuvieron alteraciones similares en la rigidez arterial, lo que indica que dejar de fumar puede restaurar la salud vascular a esta edad”.

Con este estudio los investigadores pretenden alertar a los jóvenes de los graves riesgos que tiene el consumo de alcohol y tabaco a largo plazo, especialmente si estos hábitos dañinos se adoptan a cortas edades. Además, para aquellos que fumen resulta un aliciente el hecho de que puedan restaurar su salud vascular si dejan de fumar.

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