Tres minutos de luz roja profunda por la mañana frena la pérdida de visión

Mirar una luz roja profunda durante tres minutos por semana podría mejorar la disminución de la vista. Los investigadores han descubierto que para obtener estos beneficios debe hacerse el ritual por las mañanas, y no por las tardes.
Escrito por: Natalia Castejón

25/11/2021

Luz roja matutina para mejorar la vista

Ya os lo contábamos hace poco más de un año, un equipo de la University College London (Reino Unido) había descubierto que mirar fijamente una luz roja profunda de onda larga durante tres minutos podría ralentizar el deterioro de la visión. Ahora, el mismo equipo de investigadores ha refinado el estudio, encontrando que este efecto positivo solo se producen si la exposición se lleva a cabo por la mañana.

Los participantes del estudio tuvieron una mejora del 17% en su visión tras tres minutos de luz roja profunda entre las 8 y las 9 de la mañana, y no mostraron beneficios al exponerse al mediodía

La investigación, que en este caso se ha publicado en la revista Scientifics Reports, se ha llevado a cabo de igual forma que el ensayo previo pero con ligeras variaciones en cuanto a los niveles de energía empleados y con el fin de conocer los efectos que tendría este tipo de luz roja en la visión en función a si se estaba expuesto por la mañana o por la tarde.

Las pruebas fueron realizadas en personas entre 34 y 70 años sin enfermedad ocular ni problemas de visión. Todos fueron expuestos a un dispositivo LED a tres minutos de luz roja profunda de onda larga –es decir 670 nanómetros– por la mañana, entre las 8 y las 9, y después de tres horas se evaluó la visión y la mitad también fueron analizados tras una semana.

Una mejora del 17% en la visión gracias a la luz roja profunda

Los resultados indicaron que la luz roja profunda de onda larga mostraban una mejora promedio del 17% en la visión de contraste de color de los participantes cuando estaban unos tres minutos expuestos por la mañana, estos efectos duraron al menos una semana. Algunos de los participantes incluso tuvieron una mejora del 20%. Meses después de esta primera prueba, seis de los 20 participantes anteriores fueron sometidos a las mismas pruebas pero por la tarde, entre las 12 del mediodía y la una. En este caso no se encontró ninguna mejora en la visión.

“Demostramos que una sola exposición a la luz roja profunda de onda larga por la mañana puede mejorar significativamente la visión en declive, que es un problema importante de salud y bienestar que afecta a millones de personas a nivel mundial”, ha explicado Glen Jeffery, autor principal de la investigación.

Para entenderlo mejor hay que tener en cuenta que en los humanos a partir de los 40 años las células que se encuentran en la retina empiezan un proceso de envejecimiento, que variará en parte de ritmo en función del envejecimiento de las mitocondrias de las células, cuya principal tarea es generar energía. Por eso, la retina tiende a envejecer más rápido que otros órganos, ya que es una zona que requiere de altas cantidades de energía, lo que hace que las mitocondrias tengan un declive más rápido.

La retina tiende a envejecer más rápido que otros órganos, ya que es una zona que requiere de altas cantidades de energía

“Las mitocondrias tienen sensibilidades específicas a la luz de longitud de onda larga que influye en su rendimiento: las longitudes de onda más largas que abarcan de 650 a 900 nm mejoran el rendimiento mitocondrial para aumentar la producción de energía”, explica Jeffery. Por tanto, con la luz roja profunda, que tiene esas longitudes de onda, se podría mejorar el rendimiento de las mitocondrias y la generación de energía.

Estos resultados podrían ser alentadores de cara a la escasez de terapias oculares asequibles, por eso, los investigadores creen que la luz roja profunda de onda larga sería la solución para mejorar la visión de la población a un coste asequible y de forma segura, pues según indica Jeffery “la tecnología es simple y muy segura; la energía entregada por la luz de onda larga de 670 nm no es mucho mayor que la que se encuentra en la luz ambiental natural”.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD