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El síndrome posvacacional también afecta a los niños

La vuelta al colegio tras las vacaciones también puede provocar a los niños un síndrome posvacacional. Cambiar los horarios gradualmente y motivarles con las nuevas experiencias les ayudará a superarlo.

02/09/2015

Una niña llora camino del colegio

Algunos niños sienten angustia o estrés cuando tienen que volver al colegio tras las vacaciones.

Con el final de las vacaciones estivales y el comienzo o la vuelta a las actividades escolares los niños también pueden sufrir lo que se conoce como síndrome posvacacional, que en el caso de los menores se caracteriza por inquietud, angustia, ansiedad o nerviosismo durante los primeros días de colegio, y que puede llegar a manifestarse con síntomas físicos como falta de apetito, trastornos del sueño, o problemas digestivos como vómitos o diarreas.

El síndrome posvacacional puede causar a los niños angustia, ansiedad o nerviosismo durante los primeros días de colegio, e incluso síntomas como dolor de cabeza o problemas digestivos

Como ha explicado el Dr. Gualberto Díaz, médico especialista en Medicina Familiar y Comunitaria y Especialista Universitario en Homeopatía, la homeopatía puede aliviar estados de ansiedad ocasional en los niños porque no tiene efectos secundarios relevantes y contribuye a paliar los efectos del estrés, tanto si se trata de manifestaciones físicas como dolor de cabeza, problemas para dormir o alteraciones digestivas, como de falta de concentración o apatía.

Este especialista también destaca el importante papel que desempeñan los padres a la hora de transmitir a sus hijos la tranquilidad que necesitan, y facilitarles los medios para que puedan adaptarse gradualmente a los nuevos horarios y responsabilidades que supone la vuelta a la rutina.

Algunos consejos muy útiles para que los más pequeños se encuentren más motivados los primeros días de colegio son:

  • Introducir los cambios de horario de acostarse y levantarse gradualmente durante los últimos días de vacaciones para que el primer día de guardería o escuela les cueste menos madrugar.
  • Reducir también progresivamente el tiempo de ocio, incorporando alguna tarea relacionada con los estudios para que el cambio no resulte tan brusco.
  • Diseñar un calendario que incluya las actividades extraescolares y las nuevas tareas para motivar a los niños con las novedades que les esperan.
  • Preparar juntos el espacio donde estudiarán y harán los deberes, que debe estar ordenado, y disponer de buena iluminación y una mesa y silla cómodas.
  • Hacer una lista con los materiales, libros, ropa y complementos que necesitarán para el nuevo curso, comprobar las cosas que se pueden aprovechar de otros años o que podemos intercambiar con familiares y amigos, para ahorrar en lo posible y enseñar a los niños a consumir de forma responsable.
  • Una vez comenzado el curso, establecer rutinas para ir a la cama, manteniendo un horario estable. Cenar, lavarse los dientes, leer un rato y… ¡a dormir!

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