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Permarexia, eternamente a dieta
Contar las calorías ingeridas de forma compulsiva, escrutar las etiquetas y alternar continuas dietas milagro para adelgazar son signos de permarexia. Conoce los riesgos para la salud de este trastorno alimentario y cómo evitarlo.
Escrito por Leire Moneo, Periodista experta en alimentación

Causas de la permarexia u obsesión por hacer dieta

Mujer siguiendo una dieta muy estricta

La complejidad de la permarexia, un trastorno en el que la persona afectada está continuamente a dieta, hace que nos encontremos ante un problema multicausal en el que confluyen factores de diferente naturaleza. “En primer lugar debemos tener en cuenta la enorme presión hacia la delgadez que existe en las sociedades occidentales y en vías de desarrollo. Ahora bien, a pesar de esta presión a la que todos estamos expuestos, sólo un grupo de personas desarrollarán esta problemática”, explica Antoni Grau, director clínico de ITA, especialistas en salud mental y en trastornos de la conducta alimentaria, quien detalla que “por un lado, se encuentran una serie de factores de vulnerabilidad propios del perfil de estos pacientes. Por otro, la persona afectada confiere a la delgadez una serie de atribuciones que convierten la pérdida de peso en la solución a todos los males".

En el interior de la persona crecen creencias como «si adelgazo seré capaz de encontrar pareja, ser aceptado por mi grupo de amigos y conseguir todo lo que me proponga». Sin embargo, del mismo modo cualquier fracaso se atribuye también a la incapacidad de seguir una dieta: «no encuentro pareja porque estoy gordo, mis amigos no quieren salir conmigo porque estoy obeso; no conseguir adelgazar se presenta como una prueba más de que soy un fracaso como persona».

En cualquier caso, tal y como aconseja el psicólogo Sergio García Soriano, “cada paciente tiene que hablar con el terapeuta para producir sus causas. En general, la obsesión viene a tapar un hueco emocional de la vida del paciente, se relaciona con un paso que no quiere dar, y la obsesión intenta aliviar esa parte de su vida de la cual no quiere saber nada y el síntoma encaja perfectamente…”.

Y el experto añade “la baja autoestima que empeoró al escuchar comentarios hirientes sobre la alimentación proferidos por los padres, del tipo «estás muy gorda», «comes como una lima»... Porque cuando uno tiene una predisposición psicológica a tener este problema, tiende a dar relevancia a comentarios que para los demás pasarían inadvertidos. No hay que culpabilizar a los padres, sino al trastorno. Y dar herramientas para una correcta gestión”.

Perfil de la persona afectada por permarexia

Los expertos coinciden en que las mujeres, y sobre todo las más jóvenes, constituyen, por regla general, los grupos de población diana de los trastornos de la alimentación, y esto también ocurre cuando se habla de permarexia.

Perfil de la persona afectada por permarexia
 

Según el informe ‘Stop obesidad. El exceso de peso y las dietas en España’, publicado en junio de 2018 por una aseguradora tras realizar una encuesta a una muestra de 2.000 personas, se estima que casi cuatro millones de españoles han seguido alguna dieta milagro en alguna ocasión, una práctica que resulta más común entre mujeres de 35 a 44 años con kilos de más, y que el 11% de los españoles con exceso de peso reconoce que compran por su cuenta medicinas y preparados especiales en herbolarios, webs de nutrición y aplicaciones de compraventa, para lograr perder peso con mayor rapidez.

Antoni Grau, director clínico de ITA, especialistas en salud mental y en trastornos de la conducta alimentaria afirma que “el perfil característico de las personas que sufren permarexia tendría algunas coincidencias con aquel que se asocia con los trastornos de la conducta alimentaria”. Este experto define los principales rasgos de estas personas:

  • Baja autoestima.
  • Insatisfacción corporal.
  • Rasgos obsesivos.
  • Tendencia a valorarse por la opinión de los demás.
  • Neuroticismo o inestabilidad emocional.
  • Tendencia a la ansiedad.

“El inicio de este problema suele situarse en mujeres adolescentes, ya que se trata de la etapa de la vida en la que la exposición al escrutinio de los demás toma mayor intensidad. Además, es en este momento cuando en el ciclo vital cristalizan alguno de los hábitos y creencias que conformarán la vida adulta”, matiza el director clínico de ITA.

Actualizado: 8 de Noviembre de 2018

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