Dejar de estudiar matemáticas en la adolescencia afecta al cerebro

Los adolescentes que dejan de estudiar matemáticas a los 16 años presentan un peor desarrollo cerebral y cognitivo que podría afectar a la resolución de problemas, a la memoria y al aprendizaje, según un estudio de Oxford.
Escrito por: Natalia Castejón

09/06/2021

No estudiar mates afecta al cerebro

Dejar de estudiar matemáticas en la adolescencia podría pasar factura al cerebro más adelante, pues según un estudio realizado por miembros del Departamento de Psicología Experimental de la Universidad de Oxford (Reino Unido) dejar de aprender esta materia a los 16 años podría afectar negativamente al desarrollo cerebral y cognitivo.

Según explican en la investigación, que se ha publicado en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences, los estudiantes adolescentes que dejaron las matemáticas a los 16 años tenían niveles más bajos de ácido gamma-aminobutírico, una sustancia química que está relacionada con la plasticidad del cerebro.

Los adolescentes que dejan las matemáticas en la adolescencia presentan niveles más bajos de una sustancia relacionada con la plasticidad cerebral

Esta carencia podría afectar a una región clave del cerebro que es la encargada de funciones cognitivas importantes, como la resolución de problemas, razonamiento, memoria, matemáticas y aprendizaje. Tanto fue así que la cantidad de esta sustancia química cerebral fue capaz de predecir con éxito los cambios en el rendimiento matemático después de unos 19 meses.

Dejar las matemáticas causa una brecha entre adolescentes

“Las habilidades matemáticas están asociadas con una variedad de beneficios, incluido el empleo, el estado socioeconómico y la salud mental y física. La adolescencia es un período importante de la vida que se asocia con importantes cambios cerebrales y cognitivos. Lamentablemente, la oportunidad de dejar de estudiar matemáticas a esta edad parece generar una brecha entre los adolescentes que abandonan su educación matemática en comparación con los que la continúan”, explica Roi Cohen Kadosh, director del estudio.

La investigación se llevó a cabo gracias a 133 estudiantes de entre 14 y 18 años y los investigadores consideran que se han dado cuenta de que no todos los adolescentes disfrutan de las matemáticas por igual, por lo que creen que es necesario que se encuentren alternativas, como el entrenamiento de razonamiento y lógica, que activan la misma área cerebral que las matemáticas.

“Si bien aún desconocemos la influencia a largo plazo de esta interrupción, nuestro estudio proporciona una comprensión importante de cómo la falta de un solo componente en la educación, las matemáticas, puede afectar el cerebro y el comportamiento”, aclara Cohen.

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