Hallan que ser zurdo depende de al menos 41 regiones de ADN

La zurdera no está asociada a un único gen, sino que como mínimo 41- 48 regiones de ADN influyen para que un individuo sea zurdo o ambidiestro, según un estudio que ha analizado el ADN de más de 1,7 millones de personas.
Escrito por: Eva Salabert

01/10/2020

Ser zurdo depende de al menos 41 regiones de ADN

Ya se sabía que la genética desempeña un importante papel a la hora de elegir con qué mano realizamos determinadas tareas que requieren destreza y control, como escribir o enhebrar una aguja, pero resultaba más difícil identificar cuáles eran los genes exactos involucrados en ello. Ahora, una nueva investigación ha encontrado 41 regiones del genoma asociadas a ser zurdo y otras siete asociadas a ser ambidiestro.

Alrededor del 88% de las personas prefiere usar su mano derecha para llevar a cabo sus tareas, mientras que un 10% prefiere usar su mano izquierda, y el otro 2% afirma que le da igual y puede utilizar ambas. Estas preferencias aparecen en una etapa tan temprana del desarrollo que incluso se han observado en el útero materno.

Se encontraron pocas coincidencias entre las regiones del genoma asociadas con la zurdera y las que se asociaban con ser ambidiestro

La lateralidad suele estabilizarse en el momento en el que los niños están aprendiendo a dibujar y, si no se produce una lesión ni se intenta corregir, permanece constante a lo largo de la vida. Los autores del estudio, que se ha publicado en Nature Human Behaviour, examinaron los patrones de lateralidad en gemelos y familias (más de 1,7 millones de personas) que muestran que muchas de las variaciones se deben a factores no genéticos, como el tipo de formación o el entorno en el que adquirimos las habilidades motrices.

No hay un único gen involucrado en la lateralidad

Desde mediados de los años 80 del pasado siglo diversas teorías sugieren que una variante de un gen influiría en el hecho de ser diestro y que la lateralidad se debería a una cuestión de azar. Sin embargo, investigaciones recientes basadas en estudios de asociación del genoma completo (GWAS, por sus siglas en inglés), en los que se compara todo el material genético de un individuo con un rasgo concreto o enfermedad con el de otros individuos que no lo tienen, han mostrado que casi todas las características de los seres humanos están influenciadas por muchos cientos o miles de variantes genéticas y que con frecuencia estas variantes se localizan en genes cuya función no está identificada, y que se denominan 'ADN basura'.

Los estudios de asociación del genoma completo también han mostrado que en muchos de los rasgos humanos están implicados un gran número de genes, cada uno de los cuales contribuye con un efecto mínimo, en vez de un solo gen con un gran efecto. Para rastrear estos pequeños efectos es necesario llevar a cabo estudios colectivos con muchos participantes que permitan identificar las variantes genéticas involucradas.

Qué indican los estudios del genoma sobre la lateralidad

En el nuevo estudio los investigadores analizaron los datos de 1.766.671 personas, de las cuales 194.198 eran zurdos y 37.637 ambidiestros, y encontraron 41 regiones del genoma asociados con la zurdera y siete asociadas con el hecho de ser ambidiestro.

Comprobaron además que muchas de las regiones del genoma asociadas con la zurdera contenían genes que codificaban proteínas asociadas a microtúbulos, que durante el desarrollo desempeñan un importante rol en la migración de neuronas y la capacidad del cerebro para adaptarse a los cambios del entorno.

Los genes que influyen en otras asimetrías del cuerpo, como en qué lado del mismo se localiza el corazón, no estaban asociados con la lateralidad

Curiosamente, los genes que influyen en otras asimetrías del cuerpo, como en qué lado del mismo se localiza el corazón, no estaban asociados con la lateralidad. Otro importante hallazgo del trabajo fue que había pocas coincidencias entre las regiones del genoma asociadas con la zurdera y las que se asociaban con ser ambidiestro, lo que sugiere que ser ambidiestro es más complicado de lo que se pensaba.

Estos descubrimientos ofrecen prometedoras nuevas pistas a seguir, según los autores del estudio, que sin embargo señalan que es necesario continuar investigando para identificar más variantes genéticas que influyan en la zurdera y comprender cómo intervienen dichas variantes para que una persona sea diestra, zurda, o ambidiestra.

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