Tomar paracetamol embarazada ligado a problemas de atención en niños

Vinculan la exposición prenatal al paracetamol con problemas de sueño y atención en niños, lo que confirma los resultados de estudios previos que asociaron el uso de este fármaco en el embarazo con problemas de conducta en los hijos.
Escrito por: Eva Salabert

30/09/2022

Paracetamol: riesgos para embarazadas

Durante el embarazo hay que cuidar la alimentación, hacer el ejercicio físico recomendado y dormir bien, y es especialmente importante no exponerse a tóxicos como el alcohol o el tabaco, pero también hay que evitar tomar medicamentos en la medida de lo posible, y solo cuando hayan sido prescritos por un médico. De hecho, las embarazadas no deben tomar determinados fármacos, aunque otros se pueden consumir con moderación si es necesario.

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El paracetamol o acetaminofén es, precisamente, uno de los medicamentos que sí pueden tomar las embarazadas y es por ello uno de los más utilizados por las gestantes de todo el mundo. Sin embargo, varios estudios han encontrado una relación entre la exposición prenatal al paracetamol y problemas neuroconductuales en los niños, incluido el trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH).

Un nuevo estudio realizado por un grupo de investigadores liderados por Kristin K. Sznajder, del departamento de Ciencias de la Salud Pública, Facultad de Medicina de la Universidad Estatal de Pensilvania (EE.UU.) ha analizado la asociación entre el consumo de paracetamol durante el embarazo y los problemas neuroconductuales de los hijos a la edad de tres años.

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Problemas para dormir y de atención en niños expuestos al paracetamol

Los investigadores evaluaron los datos de 2.423 parejas de madres e hijos y completaron un cuestionario de estrés prenatal. Hicieron un seguimiento a los participantes que les permitió examinar a los niños cuando cumplieron tres años para detectar problemas de comportamiento, y compararon a los hijos de las madres que no tomaron paracetamol con los de las que sí lo hicieron. El 41,7% de las mujeres que participaron en el estudio (1.011) afirmaron haber tomado paracetamol durante el embarazo.

Los niños que habían estado expuestos al paracetamol durante la gestación obtuvieron puntuaciones significativamente más altas en retraimiento, problemas para dormir y problemas de atención.

Los resultados del estudio mostraron que los niños que habían estado expuestos al paracetamol durante la gestación obtuvieron puntuaciones significativamente más altas en tres de las siete escalas de la lista CBCL (una herramienta estándar para evaluar los problemas de conducta en niños): retraimiento, problemas para dormir y problemas de atención.

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Los autores del trabajo asociaron estas puntuaciones con el estrés prenatal, y ajustaron los datos para que ningún factor pudiera influir en los resultados, tras lo cual comprobaron que dos de los síndromes continuaron siendo significativamente más altos en los niños que habían estado expuestos al paracetamol en el útero materno; en concreto, tenían problemas para dormir y problemas de atención.

Los hallazgos se han publicado en PLOS One, donde los investigadores indican que “estos hallazgos corroboran estudios previos que establecieron asociaciones entre la exposición prenatal al paracetamol y los problemas de atención en la descendencia y también muestran una asociación con problemas del sueño a los tres años. Debido a que el uso de paracetamol durante el embarazo es común, estos resultados son motivo de preocupación para la salud pública y sugieren precaución en el uso de medicamentos que contienen paracetamol durante el embarazo”.

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Eduard Gratacós, director del centro de medicina materno fetal BCNatal (Hospital Clínic-Sant Joan de Déu) y catedrático de la Universidad de Barcelona, según ha declarado a SMC España, opina que el trabajo “es de calidad, pero como la mayoría de estos estudios está limitado, al estar basado en una base de datos que, aunque es de calidad, no se diseñó para evaluar con precisión el objetivo del estudio. Por este motivo, las conclusiones, aunque válidas y relevantes, deben contextualizarse, especialmente en el sentido de que no es posible descartar factores de confusión que puedan explicar la asociación observada. Un ejemplo muy claro es que cuando los autores ajustan por estrés materno se pierden algunas asociaciones, y esto demuestra lo complejo de evaluar asociaciones entre consumo en el embarazo y un resultado posterior, cosa que solo puede establecerse con cierta certeza en estudios que sean ensayos clínicos aleatorizados y específicamente diseñados para responder a la pregunta de investigación”.

Actualizado: 30 de septiembre de 2022

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