Compuesto de frutas y bayas muestra potencial para tratar el párkinson

El farnesol, un compuesto presente de forma natural en hierbas, bayas y otras frutas, puede prevenir y revertir los daños en el cerebro asociados al párkinson, por lo que podría ayudar a evitar o tratar la enfermedad.
Escrito por: Eva Salabert

29/07/2021

Compuesto de bayas frena el párkinson

Investigadores de la Johns Hopkins Medicine han realizado un estudio en ratones con enfermedad de Parkinson que añade evidencias de que el farnesol, un compuesto orgánico natural que se emplea en la elaboración de aromas y perfumes y está presente en hierbas, bayas y otras frutas, puede prevenir la pérdida de neuronas que se encargan de producir dopamina y revertir el daño cerebral asociado al párkinson al desactivar PARIS, una proteína clave involucrada en la progresión de la enfermedad.

La pérdida de estas neuronas afecta a la cognición y a los movimientos y desencadena los síntomas característicos del párkinson como temblores, rigidez muscular, confusión y demencia. Los autores del estudio opinan que la capacidad de farnesol para bloquear PARIS podría ayudar a desarrollar nuevas opciones terapéuticas para combatir el párkinson dirigidas específicamente a dicha proteína.

Los ratones con párkinson que tomaron farnesol tenían el doble de neuronas dopaminérgicas sanas y alrededor de un 55% más cantidad de la proteína protectora PGC-1 alfa

El Dr. Ted Dawson, director del Johns Hopkins Institute for Cell Engineering y profesor de neurología en la Facultad de Medicina de la Universidad Johns Hopkins, ha declarado: “Nuestros experimentos mostraron que el farnesol previno significativamente la pérdida de neuronas de dopamina y revirtió los déficits de comportamiento en ratones, lo que indica su potencial como tratamiento farmacológico para prevenir la enfermedad de Parkinson”.

Cuando se produce una acumulación de PARIS en el cerebro de los pacientes con párkinson, se ralentiza la producción de la proteína protectora PGC-1 alpha, que protege a las células cerebrales de las moléculas reactivas de oxígeno dañinas que se acumulan en el cerebro. Sin PGC-1 alpha, las neuronas productoras de dopamina mueren, y esto conduce a los cambios cognitivos y físicos asociados a la enfermedad.

Los ratones tratados con farnesol tenían más fuerza y coordinación

Los autores de la investigación, que se ha publicado en Science Translational Medicine, analizaron el potencial del farnesol para proteger el cerebro de los efectos de la acumulación de PARIS. Para ello, alimentaron a los ratones con una dieta suplementada con farnesol o con una dieta estándar para ratones durante una semana. Después les administraron fibrillas preformadas de la proteína alfa-sinucleína, que se relaciona con los efectos del párkinson en el cerebro.

Comprobaron así que los ratones que habían tomado la dieta con farnesol realizaban mejor una prueba de fuerza y ​​coordinación que se había diseñado para detectar la progresión de los síntomas de la enfermedad. En promedio, los ratones tratados rindieron un 100% más que los ratones a los que se inyectó alfa-sinucleína, pero fueron alimentados con una dieta estándar.

Los investigadores esperan que este compuesto se pueda usar algún día para desarrollar tratamientos que prevengan o reviertan el daño cerebral causado por el párkinson

Posteriormente los investigadores analizaron el tejido cerebral de los ratones de ambos grupos y encontraron que los ratones cuya dieta se había suplementado con farnesol tenían el doble de neuronas dopaminérgicas sanas que los que habían sido alimentados con la dieta estándar, y en sus cerebros también tenían alrededor de un 55% más cantidad de la proteína protectora PGC-1 alfa que los animales no tratados.

Estos científicos también llevaron a cabo experimentos químicos en los que confirmaron que el farnesol se une a PARIS, alterando la forma de la proteína para impedir que interfiera con la producción de PGC-1 alfa. Aunque han advertido que se necesitan más investigaciones y que todavía no se han determinado las dosis seguras de farnesol para las personas, para lo que es necesario realizar ensayos clínicos cuidadosamente controlados, Dawson y su equipo esperan que este compuesto se pueda usar algún día para desarrollar tratamientos que prevengan o reviertan el daño cerebral causado por el párkinson.

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