Es muy poco probable que el aire acondicionado propague el coronavirus

La probabilidad de que el coronavirus entre en el aire acondicionado y se propague a través de los conductos es "muy baja" según la Sociedad Española de Salud Pública, que aun así aconseja ventilar con frecuencia bares o restaurantes.
Escrito por: Eva Salabert

26/05/2020

Es muy poco probable que el aire acondicionado propague el COVID-19

La subida de las temperaturas y la apertura de las zonas interiores de bares, restaurantes y centros comerciales durante la fase 2 de la desescalada ha planteado nuevas dudas como si el coronavirus se propagará a través de los conductos del aire acondicionado. Sin embargo, según el posicionamiento de la Sociedad Española de Salud Pública y Administración Sanitaria (Sespas) la probabilidad de que el SARS-CoV-2 se introduzca en el sistema de aire acondicionado es “muy baja”.

El Sespas ha hecho esta afirmación en un informe difundido este lunes, pero también aconseja que se ventilen con frecuencia y de forma manual los locales antes y después de su uso abriendo las ventanas cuando sea posible, o se garantice que el sistema de aire acondicionado instalado en los mismos permite renovar el aire a partir del aire del exterior.

El coronavirus no se puede reproducir en los conductos del aire acondicionado porque necesita invadir las células humanas para poder reproducirse

Respecto a la posibilidad de que el coronavirus se reproduzca en el interior de los conductos del aire acondicionado el Sespas puntualiza que esto “no tiene ningún sentido” porque este patógeno necesita invadir las células humanas para poder reproducirse, por lo que limpiar los conductos o cambiar los filtros de aire exterior no es necesario salvo en los casos en los que haya llegado el momento de hacerlo de acuerdo a sus instrucciones de mantenimiento.

Además, estos dispositivos presentan diferencias relevantes en este caso, ya que aunque algunos se limitan a modificar la temperatura –explican desde la sociedad científica–, otras instalaciones también se pueden emplear para renovar el aire y regular otros aspectos.

¿Transmisión del coronavirus por aerosoles fuera de hospitales?

Las evidencias científicas han demostrado que el principal mecanismo de transmisión del SARS-CoV-2 –el virus responsable del COVID-19– son las gotitas (de más de 5 micras) que exhalan los infectados al hablar, toser o estornudar, por lo que un contacto cercano entre personas o el hacinamiento favorecen especialmente su propagación. No en vano, el propio Fernando Simón, director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias, ha declarado que “la mejor mascarilla son dos metros de distancia”.

La transmisión por gotitas más pequeñas vía aerosoles fuera del contexto clínico no está sin embargo demostrada –aunque algunos científicos la consideran posible–, según el informe de la misión de la Organización Mundial de la Salud (OMS) a China del pasado mes de febrero. La OMS considera que “la distancia entre personas (los dos metros de distancia física recomendados), el control del aforo en establecimientos y oficinas, y la renovación del aire en los edificios son cruciales”.

Es muy importante renovar el aire, un hecho sobre el que hay un consenso general

En este contexto el papel desempeñado por el aire acondicionado resultaría clave, pero el Sespas admite que “en realidad se sabe poco" sobre dicho papel, y que la única referencia bibliográfica al respecto parece ser un comentario en un artículo en el que se describe un brote que afectó a nueve personas en un restaurante en Guangzhou, China. Según los autores del estudio el aire acondicionado podría haber facilitado la difusión de gotas pequeñas más allá de dos metros, pero esto, según el Sespas, es una especulación porque podrían haber influido otros mecanismos de contagio.

Algunos trabajos, indica esta sociedad científica, han estudiado la presencia de virus en aerosoles en distintos espacios –por lo general en hospitales o relacionados con hospitales– y han analizado su aerodinámica, y uno de ellos comprobó la importancia de ventilar y desinfectar los aseos. En otro experimento incluso se generaron aerosoles con virus de forma artificial, pero estas condiciones de aerosolización no son extrapolables a lo que sucede de manera natural. Sin embargo, los resultados del estudio señalan que es muy importante renovar el aire, un hecho sobre el que hay un consenso general.

Ventilar y renovar el aire previene la propagación del SARS-CoV-2

Para reducir el riesgo de que el coronavirus se transmita por vía aérea el Sespas recomienda que junto al aire acondicionado se valoren otros aspectos como la actividad a la que se destina el local, el personal del que dispone, su aforo, las dimensiones y distribución del espacio, las aberturas al exterior, las condiciones de los aseos y la limpieza de las instalaciones.

Aunque el organismo asume que “la probabilidad de que el virus entre en el sistema de climatización o extracción de aire y se difunda por los conductos es muy baja”, también asegura que es conveniente que se garantice una renovación suficiente "captando el aire exterior en un lugar apropiado, y favoreciendo la renovación respecto al confort climático y la eficiencia energética”.

El coronavirus está presente en las heces de personas infectadas, por lo que hay que cerrar la tapa del váter antes de tirar de la cadena

Para conseguirlo lo ideal sería abrir las ventanas antes, después, o incluso durante el funcionamiento del local, aunque si el sistema de aire acondicionado es capaz de renovarlo con eficiencia esto podría no ser necesario. En caso de que las condiciones del edificio no permitan que se realice esta ventilación habría que “recurrir a sistemas específicos de higienización del aire”. Respecto a las normas a seguir para una renovación del aire adecuada, Sespas se remite a las actuales normas (RITE) sobre calidad del aire en oficinas.

La Sociedad de Salud Pública insiste en la importancia de limpiar y desinfectar los suelos, el mobiliario, los utensilios, equipos, etcétera, prestando especial atención a los lavabos, ya que se ha comprobado que el virus está presente en las heces de personas infectadas, por lo que aunque no se ha confirmado que esto suponga una vía de contagio también recomienda que se cierre la tapa del váter antes de tirar de la cadena, y que se revise la circulación del aire durante el funcionamiento de las instalaciones para asegurarse de que el aire no fluye desde los aseos al resto del local.

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