Diseñan un anticuerpo que reconoce tóxicos asociados al alzhéimer

Diseñan un anticuerpo capaz de detectar y cuantificar los oligómeros beta-amiloides –tóxicos a los que se atribuye la aparición de alzhéimer–, que puede ayudar a diagnosticar esta demencia y a desarrollar tratamientos eficaces.
Escrito por: Eva Salabert

28/05/2020

anticuerpo que reconoce tóxicos asociados al alzhéimer

Un equipo de investigadores de la University College London (UCL), la Lund University (Suecia) y la Universidad de Cambridge ha diseñado un anticuerpo que es capaz de identificar las partículas tóxicas que destruyen las células cerebrales sanas en los pacientes de alzhéimer, lo que constituye un potencial avance en la lucha contra esta enfermedad neurodegenerativa.

El método creado por estos científicos puede detectar con gran precisión los oligómeros beta-amiloides –sustancias tóxicas características de esta patología– y determinar su número, lo que supone una esperanza para desarrollar nuevas técnicas que permitan diagnosticar el alzhéimer y otros tipos de demencia.

Las proteínas intervienen en procesos celulares fundamentales, pero en las personas con alzhéimer se vuelven dañinas y matan a las células nerviosas sanas

El  profesor Michele Vendruscolo del Cambridge’s Centre for Misfolding Diseases, y director del estudio, ha explicado que es necesario emplear métodos cuantitativos para reconocer los oligómeros, que desempeñan un papel clave en la enfermedad de Alzheimer, pero esquivan las estrategias tradicionales de detección de anticuerpos. Y ha añadido que con su novedosa estrategia han descubierto anticuerpos que reconocen estas partículas tóxicas.

Acumulaciones anormales de proteínas como causa de demencia

Los científicos han comprobado que las acumulaciones anormales de proteínas –que se conocen como oligómeros– son la principal causa de demencia. Aunque normalmente las proteínas intervienen en procesos celulares fundamentales, cuando las personas tienen alzhéimer estas proteínas –concretamente las proteínas beta-amiloides– se vuelven dañinas y matan a las células nerviosas sanas.

Las proteínas necesitan estar reguladas para funcionar correctamente y cuando este control de calidad falla las proteínas se pliegan de forma anómala, dando lugar a una reacción en cadena que conduce a la muerte de las células cerebrales. Estas proteínas anormales forman placas entre las células del cerebro impidiendo que se envíen señales. Las células dañadas también contienen ovillos de proteínas que destruyen el sistema de comunicación vital de las células, lo que significa que ni los nutrientes ni otros suministros esenciales pueden desplazarse entre las células.

Un anticuerpo que señale con precisión los oligómeros ayudará a monitorizar la progresión del alzhéimer, identificar sus causas, y facilitar su control

Hay alrededor de 400 ensayos clínicos en marcha que investigan el alzhéimer, pero aún no se ha aprobado ningún fármaco capaz de evitar la progresión de la enfermedad. Vendruscolo ha explicado que la hipótesis de la proteína beta amiloide como origen de esta demencia no ha sido completamente validada, en parte porque los oligómeros beta-amiloides son difíciles de detectar, por lo que hay diferentes opiniones sobre las causas del alzhéimer. Por ello, el descubrimiento de un anticuerpo que los señale con precisión es un importante paso para monitorizar la progresión de esta demencia, identificar sus causas, y facilitar su control.

Identificar los oligómeros ayudará a diagnosticar el alzhéimer

Los oligómeros son difíciles de detectar, aislar y estudiar, ha afirmado el Dr. Francesco Aprile, principal autor del trabajo, que ha añadido que su método permite generar moléculas de anticuerpos capaces de identificar los oligómeros independientemente de su heterogeneidad, y esperan que pueda ser un importante paso para desarrollar nuevos enfoques diagnósticos.

El método está basado en un modelo para descubrir anticuerpos desarrollado a lo largo de los últimos 10 años por el Centro de Enfermedades Neurodegenerativas. Los científicos emplearon estrategias que permiten señalar regiones específicas de los oligómeros y diseñaron un anticuerpo con mayor afinidad por los oligómeros que por otras formas de beta-amiloide, y que era capaz de cuantificar estos tóxicos en las muestras, tanto in vivo como in vitro.

La enfermedad de Alzheimer es la forma de demencia más prevalente y provoca la muerte de las células nerviosas y la pérdida de tejidos en el cerebro, con consecuencias como fallos de memoria, alteraciones de la personalidad y problemas para llevar a cabo las actividades cotidianas. Los autores del trabajo esperan que la nueva herramienta ayudará a descubrir tratamientos del alzhéimer más eficaces y a diseñar mejores ensayos clínicos para ayudar a las personas afectadas por esta patología tan discapacitante.

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