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Un escáner del cuello podría predecir el riesgo de deterioro cognitivo

Estudiar los vasos sanguíneos del cuello con un escáner durante la mediana edad podría predecir el desarrollo de deterioro cognitivo diez años antes de que se manifestaran los primeros síntomas.
Escrito por: Eva Salabert

16/11/2018

Persona mayor realizándose un escáner de cuello

Una investigación del UCL Institute of Cardiovascular Science (Reino Unido) ha demostrado que es posible identificar a las personas que tienen más riesgo de desarrollar deterioro cognitivo examinando durante solo cinco minutos los vasos sanguíneos de su cuello mediante un escáner de ultrasonidos, ya que afirman que existe una asociación entre el pulso cardíaco que ayuda a irrigar el cerebro y el futuro deterioro de las funciones cognitivas.

Los investigadores, liderados por el profesor John Deanfield, del UCL, estudiaron a 3.191 individuos de mediana edad, que se sometieron a una prueba de ultrasonidos que midió la intensidad del pulso que llegaba a su cerebro, y evaluaron la memoria y la capacidad para resolver problemas de estos voluntarios durante los siguientes 15 años.

Un pulso más intenso puede causar daños a los pequeños vasos sanguíneos del cerebro y producir daños estructurales y hemorragias leves

Los resultados mostraron que los participantes con el pulso más alto al inicio del estudio, y cuya sangre, por lo tanto, llegaba al cerebro con un flujo más intenso, tuvieron alrededor de un 50% más riesgo de desarrollar deterioro cognitivo en la década siguiente, en comparación al resto. Este incremento del riesgo se mantuvo tras ajustar otros factores que podrían haber influido en los resultados como la edad, el índice de masa corporal, la presión sanguínea, y el hecho de que padecieran otros problemas de corazón o diabetes.

La importancia del riego sanguíneo al cerebro

Las conclusiones del trabajo sugieren que un pulso más intenso puede causar daños a los pequeños vasos sanguíneos del cerebro y producir daños estructurales y hemorragias leves. Aunque todavía no está claro si el escaneo del cuello puede mejorar el diagnóstico de demencia, tal y como ha declarado Carol Routledge, directora de investigación en Alzeimer's Research UK, se sabe que el riego sanguíneo es fundamental para un cerebro sano, y que una buena salud cardíaca y un adecuado control de la presión sanguínea se asocian a un menor riesgo de desarrollar demencia.

Como ha señalado el Dr. Scott Chiesa, de la UCL, la demencia es el resultado de décadas de daños, y cuando finalmente se diagnostica ya es demasiado tarde para hacer nada, de ahí la necesidad de identificar a las personas en riesgo para prevenir o retrasar su aparición. Por ello, los investigadores esperan que su hallazgo ayude a predecir el deterioro cognitivo, y su siguiente objetivo es realizar una resonancia magnética a los participantes en el estudio para comprobar si también se han producido cambios en su cerebro que expliquen el deterioro cognitivo que han experimentado.

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