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Mente y emociones
Cómo afrontar una mudanza sin estrés
Una mudanza es un cambio drástico a nivel emocional para una persona que deja atrás mucho más que un hogar: deja recuerdos, felicidad y una parte de sí misma. Te damos las claves para afrontarlo sin estrés.
Escrito por Maite Nicuesa Guelbenzu, Doctora en Filosofía y experta en coaching

Cómo dar la noticia de una mudanza a los niños

Cómo dar la noticia de una mudanza a los niños
Los padres deben explicar bien a los niños los porqués de la mudanza

Para tranquilizar a los niños en relación a la mudanza, es importante darles información, adaptada a su edad, sobre la que será su nueva casa. Por ello, los padres pueden llevar a sus hijos de excursión para conocer en familia la nueva zona. Al niño le dará tranquilidad situarse en el terreno y poder visualizar por sí mismo su nuevo barrio. Por ejemplo, le motivará conocer los parques que están situados cerca de casa.

Del mismo modo, es fundamental ayudar al niño a entender que una mudanza no es sinónimo de perder el contacto con sus amigos de siempre. Para ello, puedes decirle que podrá invitar a su mejor amigo para que conozca su nueva casa. También es posible preparar una fiesta de inauguración con algunos de los amigos siempre que la distancia geográfica lo permita.

Por otra parte, conviene enfocar la noticia del traslado poniendo el foco de atención en todo lo positivo que tiene para la familia. Para ello, puedes elaborar una lista de diez ventajas para poder razonar tu discurso con buenos motivos que ayudarán a tu hijo a ilusionarse ante los cambios. Por ejemplo, puedes explicarle que en su nuevo barrio podrá disfrutar de más zonas verdes, conocer nuevos amigos, estrenar habitación…

Siguiendo una táctica de inteligencia emocional, también conviene charlar con el niño para explicarle que no deja todo atrás y que, por ejemplo, llevará sus libros, sus fotos, sus juguetes y su ropa a la nueva casa. En medio de un proceso de cambio, es importante buscar apoyo en la seguridad de lo que permanece.

Por otra parte, si se diera el caso de que los padres estuvieran en desacuerdo en la decisión de la mudanza, tienen que evitar mostrar sus diferencias delante de los niños y dialogar sobre este asunto en privado. Cuando los padres se muestran unidos es más fácil transmitir a su hijo confianza ante el cambio.

Deja que tu hijo participe en la mudanza de forma simbólica. Por ejemplo, puedes pedirle que te ayude a colocar sus juguetes en una caja; es positivo que el niño se sienta parte implicada en la mudanza. En caso de que sea muy pequeño todavía, lo más efectivo es que durante los días previos a la mudanza permanezca en casa de los abuelos o de los tíos, donde estará tranquilo y bien cuidado, y no se verá afectado por las prisas o los agobios de los adultos, o por los imprevistos que pudieran surgir.

Ante una mudanza, el niño se sentirá todavía más contento y seguro si puede conservar algunos de sus muebles u objetos favoritos para utilizarlos en su nuevo hogar; así, sentirá que el cambio es menor.

Actualizado: 17 de Abril de 2015

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