Boreout: aburridos en el trabajo
El síndrome boreout es una situación de aburrimiento crónico dentro del puesto de trabajo, que puede llegar a desencadenar problemas de salud por ansiedad y estrés. Descubre si te afecta y cómo puedes prevenirlo.

Síntomas y manifestaciones del síndrome boreout

Actualizado: 28 de junio de 2022

Las circunstancias indicadas anteriormente van a generar al trabajador una situación de malestar consigo mismo, al comprobar que su esfuerzo no sirve para mucho, ni a nivel económico, al no verse incrementado su sueldo, ni a nivel laboral, por la imposibilidad de promocionarse, ni a nivel personal, al sentirse frustrado por tener que repetir todos los días las mismas tareas en un trabajo tedioso, desencadenando en el trabajador un síndrome de boreout.

PUBLICIDAD

Entre los síntomas y manifestaciones más habituales del trabajador con boreout destacan:

  • Cansancio físico y mental, incluso antes de haber empezado la jornada de trabajo, debido a la falta de descanso del día anterior, y a la desmotivación con la que acude a su puesto.
  • Excitabilidad debido a la frustración que le genera su empleo, sobre todo porque no sabe si habrá salida, ni cuánto tiempo más podrá aguantar la situación.
  • Apatía y desmotivación a la hora de participar en las actividades de la empresa, que hacen que se limite a cumplir estrictamente con sus funciones y se marche cuanto antes del trabajo.
  • Sensibilidad y suspicacia que, sin llegar a ser paranoia, le empujan a estar siempre alerta para hacer que hace delante de los demás, e intentar justificar así su función dentro de la empresa.

    PUBLICIDAD

Además de estos síntomas, el mantenimiento de las condiciones de falta de motivación, unido a la necesidad constante de esconder su inactividad ante los demás y ante su jefe por miedo a que puedan prescindir de su puesto, va a generar en el trabajador una situación de estrés crónico, que tendrá consecuencias negativas sobre su salud, como alteraciones de la función del sueño, variaciones de peso, problemas respiratorios, dolores musculares o de cabeza…, que pueden ser el origen de enfermedades psicosomáticas que requieren de una intervención conjunta entre el médico y el psicólogo para poderlas superar.

PUBLICIDAD

Creado: 27 de septiembre de 2013

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD