Los niños que duermen bien y madrugan tienen mejor rendimiento escolar

Investigadores de la Universidad de Granada demuestran que los niños que se acuestan antes y duermen mejor tienen más materia gris, lo que redunda en un mejor rendimiento académico y mayor coeficiente intelectual.

18/09/2020

Los niños que duermen bien tienen mejor rendimiento escolar

Los niños que duermen mejor (esto es, se despiertan menos por la noche), y también aquellos que madrugan más, tienen más materia gris en el cerebro (concretamente, en ocho regiones corticales y en el hipocampo), además de un mejor rendimiento académico y mayor inteligencia (cociente intelectual).

Así lo han demostrado científicos de la Universidad de Granada (UGR), pertenecientes al Instituto Mixto Salud y Deporte (iMUDS) y al Centro de Investigación Mente, Cerebro y Comportamiento (CIMCYC), que colaboran en el estudio ActiveBrains liderado por Francisco B Ortega, en el que han participado más de 100 niños con sobrepeso u obesidad.

“Nuestra investigación demuestra que el sueño se asocia con una mayor materia gris en algunas áreas del cerebro que son importantes para un mejor rendimiento académico y desarrollo cognitivo”, explica Jairo Hidalgo Migueles, investigador del departamento de Educación Física y Deportiva de la UGR y autor principal del trabajo.

Su trabajo, que publica la revista Pediatric Obesity, revela que las regiones cerebrales que se han visto asociadas al sueño en niños incluyen regiones temporales (giro temporal inferior, giro fusiforme), parietales (corteza parietal superior, giro supramarginal, giro postcentral, precúneo), frontales (giro medial superior frontal) y subcorticales (hipocampo).

Esta investigación resalta la importancia de buscar estrategias para mejorar la calidad del sueño (y no sólo su duración) a nivel cognitivo en las etapas de desarrollo infantil.

Madrugar para una buena activación cognitiva

“Igualmente, hemos comprobado que despertarse más temprano se asoció fuertemente con un mejor rendimiento académico. Este resultado parece indicar que hay que asegurar una adecuada ventana de tiempo desde que el niño se despierta hasta que inicia la jornada escolar, asegurando una buena activación cognitiva”, apunta el investigador de la UGR.

Entre los aspectos más novedosos de este estudio destacan el hecho de que los autores han llevado a cabo una medición objetiva y muy detallada del sueño a través de acelerómetros incluidos en pulseras inteligentes que los escolares portaron durante el mismo.

Además, los científicos de la UGR han obtenido imágenes del cerebro de los escolares de gran calidad mediante resonancias magnéticas realizadas en el CIMCYC.

Fuente: Universidad de Granada

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