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El parto vaginal tras una cesárea tiene más riesgo materno y neonatal

Las mujeres que han tenido una o más cesáreas y optan por un parto vaginal tienen más riesgo de complicaciones que si se le practica una nueva cesárea, aunque estos riesgos para su salud y la del bebé son pequeños.
Escrito por: Caridad Ruiz

26/09/2019

Parto vaginal

Planificar un parto vaginal tras haberse sometido una cesárea previa en un embarazo anterior, entraña algo más de peligro que si se opta por practicar una nueva cesárea. No obstante, el riesgo absoluto de complicaciones tanto para salud de la madre como para la del bebé es pequeño para cualquier tipo de parto, más incluso de lo que se estimaba, según un amplio estudio realizado en Escocia.

En la investigación, realizada en la prestigiosa Universidad de Oxford y publicada en la PLOS Medicine, se analizaron los datos de 74.043 bebés nacidos a término en Escocia entre 2001 y 2015. Un total de 45.579 mujeres dieron a luz por cesárea programada y hubo 28.464 intentos de parto vaginal, de los que el 28,4% acabó en cesárea de urgencia.

Una vez estudiados los datos se comprobó que realizar un parto vaginal tras una cesárea representaba para las madres un mayor riesgo de rotura uterina, de una transfusión sanguínea (1.14 % frente al 0.5 en cesáreas) o de sepsis o lesiones quirúrgicas. Mientras que en los bebés que nacieron por vía vaginal observaron que tuvieron ligeramente más probabilidades de muerte fetal o ingreso en la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatal (UCIN), reanimación y obtuvieron una peor puntación en el test de Apgar (menor de 7 a los cinco minutos).

Las complicaciones en ambos tipos de parto fueron muy raras

En cualquier caso, estas complicaciones fueron muy raras. Solo el 1,8% de las embarazadas que optaron por el parto vaginal y el 0,8% de las que dieron a luz por cesárea programada experimentaron afecciones maternas graves.

El mayor peligro en un parto vaginal tras una cesárea previa es la rotura uterina. Según este estudio británico, alrededor del 0,24% de las mujeres que optaron por el nacimiento natural sufrieron rotura uterina, frente al 0,04 de las que dieron a luz por cirugía. Si bien se trata de un riesgo muy bajo, los investigadores creen que las mujeres deben saber que es seis veces mayor si se da a luz por vía vaginal. En cambio, los investigadores hallaron que intentar un parto vaginal se relacionaba con una mayor probabilidad de dar el pecho al bebé, y un periodo de ingreso menor en el hospital.

La SEGO recomienda informar a la madre de los riesgos y beneficios de un parto vaginal tras una cesárea previa y que ella decida cómo desea que nazca su hijo

Respecto a los posibles riesgos que supone para el recién nacido, el 8% de los niños que nacieron por parto natural y el 6,4% por cesárea tuvieron alguna complicación.

Según reconocen los autores de esta investigación, se necesitan más estudios sobre las consecuencias que a largo plazo tiene para la madre y el bebé elegir una u otra forma de dar a luz tipo, pero afirman que los médicos pueden usar estos datos para asesorar mejor a las embarazadas sobre sus opciones de parto.

En España, la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO) en su protocolo recomienda que sea la mujer, una vez informada de los peligros y beneficios y descartadas las contraindicaciones, la que decida que tipo de parto quiere tras una cesárea y considera que en las maternidades es un indicador de calidad asistencial cuando la tasa de parto vaginal tras cesárea previa es superior al 40%.

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