Describen secuelas cerebrales en las víctimas de violencia de género

Un grupo de investigadores ha realizado el primer estudio que analiza las secuelas cerebrales de las mujeres víctimas de violencia de género, descubriendo que su volumen y superficie es inferior tras el maltrato.
Escrito por: Natalia Castejón

24/11/2020

violencia de género: secuelas cerebrales

Las mujeres víctimas de la violencia de género, además de las consecuencias directas del maltrato, también podrían sufrir cambios en su cerebro. Este ha sido el resultado del proyecto BELIEVE, un estudio realizado por miembros de la Universidad de Granada (UGR) que por primera vez han analizado la totalidad del cerebro de personas que han pasado por esta situación de violencia.

La investigación, que se da a conocer en el contexto del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, que tiene lugar el 25 de noviembre, y que se ha publicado en el Journal of Interpersonal Violence, se realizó en el Centro de Investigación Mente, Cerebro y Comportamiento (CIMCYC) gracias a pruebas de resonancia magnética estructural, que analizaban 160 áreas cerebrales, en un grupo de 60 mujeres de entre 18 y 62 años, de las cuales 28 habían sido víctimas de violencia de género.

El estrés postraumático, las experiencias de la infancia y las situaciones propias del maltrato también se relacionaron con los cambios cerebrales

Miguel Pérez y Natalia Hidalgo, investigadores del estudio, han declarado que: “Se conoce ampliamente que la violencia de género provoca multitud de secuelas en las mujeres que la sufren, pero, sin embargo, han sido poco estudiadas las alteraciones cerebrales consecuentes a sufrir esta violencia”.

El estrés postraumático relacionado con cambios cerebrales

Los resultados indicaron que había diferencias cerebrales entre las participantes que habían pasado por situaciones de maltrato y las que no. Concretamente se encontraron diferencias en el área, volumen y grosor del surco lateral y las áreas temporales, occipitales, frontales, límbicas y parietales.

Aquellas que habían sido víctimas de malos tratos tenían menos volumen y superficie cerebral del surco temporal derecho e izquierdo, el giro inferior frontal, el córtex cingulado anterior izquierdo y el precúneus y occipital derechos. Por otro lado, se observó una relación entre estos cambios y diferentes causas, como el estrés postraumático después de la violencia, las experiencias vividas en la infancia y diferentes situaciones traumáticas sufridas en las relaciones violentas –traumatismos cerebrales o intentos de estrangulamiento–.

Con estos resultados se pretende descubrir la interrelación que existe entre las variables relacionadas con la violencia de género y las alteraciones cerebrales, que no se habían analizado hasta ahora, pero que podrían tener consecuencias en la vida diaria de las mujeres supervivientes de maltrato.

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