Proteínas anormales en el intestino aumentarían el riesgo de alzhéimer

La presencia de proteínas beta amiloides en el intestino se vincula al alzhéimer en un estudio con ratones, que sugiere que podrían ser la diana de una terapia para prevenir esta demencia antes de sus primeros síntomas.
Escrito por: Eva Salabert

03/07/2020

Proteínas anormales en el intestino podrían aumentar el riesgo de alzhéimer

Un nuevo estudio ha descubierto que la acumulación de proteínas anormales en el intestino podría contribuir al desarrollo de síntomas de alzhéimer en ratones, un hallazgo que puede abrir una nueva vía para buscar alternativas terapéuticas para tratar esta demencia, que tengan como diana el intestino antes de que se manifiesten los déficits cognitivos asociados a la enfermedad.

Investigadores de la Universidad China de Hong Kong inyectaron proteínas beta amiloides –cuya acumulación se relaciona con el alzhéimer– en los intestinos de ratones, y observaron que recorrieron el eje intestino-cerebro y llegaron al cerebro. Si estas proteínas se encontraran en el intestino esto sugeriría que podría haber factores ambientales involucrados en los déficits cognitivos que se observan en la enfermedad de Alzheimer y otras patologías.

Las beta amiloides se movieron al sistema nervioso del intestino y a zonas del cerebro implicadas en el deterioro cognitivo provocado por el alzhéimer

Si se confirma que algunas de las beta amiloides se acumulan en el sistema nervioso central (el cerebro y la médula espinal) procedentes de fuera del cerebro (del sistema nervioso periférico), reducir su cantidad en el cerebro o capturar la proteína en el sistema nervioso periférico puede retrasar el inicio del alzhéimer. Este tratamiento empezaría antes de que apareciera ningún signo de demencia en el paciente.

Las beta amiloide se desplazaron del intestino al cerebro

Los autores del trabajo, que se ha publicado en Journal of Physiology, inyectaron beta amiloides marcadas de forma fluorescente en el intestino de los ratones. Las proteínas se movieron al sistema nervioso del intestino y un año después se observó su presencia en zonas del cerebro implicadas en el deterioro cognitivo provocado por el alzhéimer, incluyendo el hipocampo, la región del cerebro que afecta a nuestra memoria. Estos animales experimentaron disfunciones cognitivas.

Se deben verificar los resultados del estudio analizando los cambios en la inflamación del intestino y el cerebro en personas fallecidas con alzhéimer

Hasta ahora no ha habido éxito en el desarrollo de tratamientos del alzhéimer eficaces, y es necesario encontrar estrategias que permitan prevenir su aparición, y estos hallazgos podrían constituir un potencial nuevo abordaje en la prevención de esta demencia basándose en las proteínas anormales presentes en el intestino. Sin embargo, como el estudio se ha realizado con ratones es necesario verificar sus resultados realizando autopsias de personas fallecidas con alzhéimer para analizar los cambios en la inflamación del intestino y el cerebro de estos pacientes.

John Anthony Rudd, el principal autor de la investigación, ha explicado que este concepto es similar al traslado de proteínas anormales desde el intestino que se produce en el caso de la enfermedad de las vacas locas (encefalopatía espongiforme bovina). Y añade que si fuera así en este caso un proceso parecido puede comenzar en los seres humanos muchos años antes de que aparezcan las manifestaciones características del alzhéimer, incluyendo la pérdida de memoria, por lo que sería necesario que las medidas de prevención se adoptaran cuanto antes.

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