PUBLICIDAD

Solo 27 minutos diarios de actividad física reducen la fragilidad

Realizar al menos 27 minutos de actividad física de intensidad moderada a vigorosa a diario puede compensar los efectos dañinos del sedentarismo sobre el desarrollo de fragilidad en las personas mayores.
Escrito por: Eva Salabert

21/03/2019

Personas adultas mayores realizando diariamente actividad física

El sedentarismo –que según la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha aumentado en los últimos años favoreciendo el incremento de enfermedades no transmisibles como las cardiovasculares, la obesidad o la diabetes tipo 2– es también un factor de riesgo para sufrir fragilidad en la vejez. Sin embargo, es posible prevenir o reducir este problema realizando un mínimo de 27 minutos diarios de actividad física moderada o vigorosa.

Esta ha sido la conclusión de un estudio realizado por investigadores del CIBER de Fragilidad y Envejecimiento Saludable (CIBERFES) en la Universidad de Castilla-La Mancha y el Hospital Virgen del Valle de Toledo, en el que se analizaron los datos de 749 adultos mayores (403 mujeres y 346 varones) para determinar hasta qué punto puede ser modulada la asociación entre el tiempo sedentario y la aparición de fragilidad mediante una actividad física moderada-vigorosa.

El tiempo de actividad física moderada-vigorosa necesario para contrarrestar el impacto negativo del sedentarismo sobre la fragilidad era de 27,25 minutos diarios

La actividad física entre moderada y vigorosa de estos individuos, así como el tiempo que permanecían sedentarios se midieron con acelerómetros, mientras que la fragilidad se evaluó con la Escala de Rasgos de Fragilidad, que incluye siete parámetros: actividad física, balance energético y nutrición, fuerza, resistencia al esfuerzo, sistema nervioso, sistema vascular y velocidad de la marcha.

La actividad física compensó el impacto negativo del sedentarismo

El resultado de los análisis estadísticos de los datos estableció que el punto de actividad física moderada-vigorosa para contrarrestar el impacto negativo del comportamiento sedentario sobre el desarrollo de fragilidad era de 27,25 minutos diarios, a partir del cual el tiempo que permanecieran sedentarias estas personas no influiría significativamente sobre la aparición de fragilidad.

Los autores del trabajo, que se ha publicado en Journal of the American Medical Directors Association, han explicado que tanto mantenerse en movimiento (de forma positiva) como permanecer sedentario (de forma negativa) afectan de forma importante en el riesgo que tienen las personas mayores de padecer síndrome de fragilidad, y por ello han aconsejado que se fomente la práctica de ejercicio físico en los adultos mayores, así como cualquier actividad que ayude a reducir el sedentarismo entre ancianos inactivos.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD