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Suplementos nutricionales para mayores
Los suplementos, recomendados por un profesional sanitario, pueden ser una buena opción para contrarrestar ciertos déficits nutricionales en las personas mayores. Te contamos cuándo y cómo tomarlos.
Escrito por Marina García, Periodista, experta en salud y tercera edad

Carencias nutricionales en personas mayores

Una mujer mayor se toma un suplemento nutricional en la cocina de su casa

Alrededor del 30% de los adultos mayores presentan un estado de desnutrición, o están en riesgo de padecerlo.

Entre el grupo de personas a las que los profesionales sanitarios suelen recomendar la ingesta de suplementos nutricionales se encuentran los mayores de 60 años. Esto se debe, y así lo evidencias estudios como el realizado por el Instituto de Ciencias de la Alimentación de la Universidad de Navarra en 2015, a que en torno a un 30% de los adultos mayores presentan un estado de desnutrición, o están en riesgo de padecerlo. Son varias y diversas las razones por las que una persona de edad avanzada puede no estar alimentándose bien:

  • Problemas al masticar y disfagia: una mala dentadura, o la dificultad para tragar los alimentos (disfagia), conlleva que la persona siga una dieta basada en alimentos blandos y líquidos, que no cubren sus necesidades nutricionales. Por lo general, suele escasear la ingesta de proteínas, y aumentar la de hidratos de carbono y grasas, lo que genera una descompensación.
  • Dependencia y soledad: la dificultad que tienen muchas personas mayores para ir a hacer la compra, cocinar, o llegar económicamente a fin de mes, da lugar a que opten por seguir una dieta muy monótona y de bajo valor nutricional, eligiendo platos precocinados, embutidos y conservas; una dieta que dista mucho de la que deberían seguir.
  • Menos necesidades energéticas: por lo general, según van pasando los años nos volvemos menos activos, y si a esto le sumamos un problema de salud, un post operatorio, o la inapetencia, surge una menor necesidad energética, por lo que los mayores suelen reducir la ingesta de nutrientes esenciales.
  • La toma de medicación: algunos tratamientos farmacológicos tienen como efecto secundario la inapetencia. Si esto ocurre, se debe hablar con el médico para que tome las medidas necesarias para evitarlo; sin embargo, es común que el paciente lo asuma como algo normal y no se lo comunique al profesional sanitario.

Actualizado: 13 de Marzo de 2018

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