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Belleza y bienestar
Quiromasaje
El quiromasaje, que integra técnicas de varios tipos de masajes manuales junto a una serie de novedosas manipulaciones, sirve para relajar, estimular o descontracturar los tejidos blandos. Descubre sus beneficios.
Escrito por Laura Saiz, Periodista especializada en deporte, belleza y bienestar

Cómo es una sesión típica de quiromasaje

Sesión típica de quiromasaje

Relájate, túmbate en la camilla y recibe las manipulaciones del experto en quiromasaje

Una sala tranquila con una iluminación tenue, música relajante y una temperatura idónea, es lo que se encontrará la persona que decida recibir una sesión de quiromasaje.

En el caso de que se trate de la primera sesión, una charla previa con el profesional es fundamental para descartar cualquier contraindicación inicial, así como determinar cuál es el problema que se desea tratar y el objetivo del paciente. Mientras se va elaborando esta pequeña ficha, también es el momento de incluir la edad del paciente y su estado físico general.

Después, sólo hay que tumbarse en la camilla y recibir las manipulaciones que el experto considere necesarias a medida que vaya determinando el estado del paciente con su trabajo. Las primeras manipulaciones serán una simple fricción con las palmas de las manos, sin aceites o cremas, con el objetivo de ir calentando la zona y relajando al paciente; posteriormente, el masajista irá evaluando el tono muscular y los posibles puntos en los que el paciente siente dolor.

Lo más habitual son los masajes de espalda, según indica Jesús Fontaneda, fundador, masajista y profesor en la Escuela Española de Quiromasaje de Cantabria. Esto es debido a que “se trata de la parte del cuerpo que más se resiente de la vida diaria y, por lo tanto, el destino de la somatización de diferentes problemas del sistema nervioso (estrés, ansiedad, depresión, insomnio, etcétera). Además, Fontaneda recuerda que los problemas en la espalda son “el origen de muchos dolores de las extremidades, tanto superiores como inferiores”.

Las manipulaciones que realiza el quiromasajista son muy variadas e incluyen diferentes pasos con las palmas de las manos abiertas; amasamientos con las yemas de los dedos, la palma de la mano o los nudillos; y percusiones con la palma, el puño o los dedos.

El tiempo y, por lo tanto, el precio de una sesión de quiromasaje pueden variar mucho en función de las necesidades del paciente y también del centro elegido. De esta manera, es posible que sólo se practique un tratamiento localizado, que necesitará entre 20 y 30 minutos de tiempo, con precios a partir de los 18 euros; aunque lo más habitual es un quiromasaje completo (en el que se trabajará más de una zona del cuerpo), y que durará, al menos, 60 minutos. En este caso, una sesión puede costar a partir de 35 euros. Sin embargo, y como es frecuente en este sector, es normal que los centros de masajes ofrezcan diferentes bonos de cinco, diez, o incluso un mayor número de sesiones, lo que hace que la visita al masajista especializado resulte mucho más económica.

Actualizado: 5 de Julio de 2017

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