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Epilepsia en el perro
Los perros también pueden sufrir epilepsia, una enfermedad neurológica que se manifiesta con convulsiones. Conoce sus causas y síntomas, y el tratamiento que permitirá que tu mascota tenga una buena calidad de vida.
Escrito por María Bayón Piedrabuena, Veterinaria clínica de pequeños animales

Síntomas de la epilepsia en el perro y cómo se diagnostica

Actualizado: 20 de septiembre de 2019

En un perro epiléptico se distinguen tres fases durante un ataque convulsivo, que presentan síntomas de epilepsia característicos en los canes como los que te describimos a continuación, aunque debes saber que a veces solo se aprecian una o dos de ellas porque las otras han sido menos evidentes.

Fases de un ataque convulsivo

  • Aura

    Aura

    Es la fase inicial en la que el perro comienza a sentirse extraño y muestran un comportamiento anormal: inquietud, buscan a su dueño, se lamen constantemente, ladran… Puede durar minutos o días.

  • Ictus

    Ictus

    Es la fase en la que se produce la convulsión propiamente dicha. El perro se desploma y pierde la consciencia. Los músculos sufren contracciones intensas y regulares, dando lugar a movimientos de cabeza, de pedaleo, y de apertura y cierre de la boca. Además, la mayoría saliva en exceso, se orina,

  • Post-ictus

    Post-ictus

    Es la fase de recuperación. El animal puede mostrar descoordinación, desorientación, e incluso ceguera transitoria. Algunos sienten sed y apetito desmesurado. Dura varias horas o días.

Tipos de convulsiones según cómo se manifiestan

La gran mayoría de las veces el perro experimenta convulsiones generalizadas, en las que las descargas eléctricas se originan en toda la corteza cerebral, mostrando las tres fases características: aura, ictus y post-ictus. Ocasionalmente, se describen las convulsiones parciales, en las que el foco de epilepsia se encuentra localizado en una parte concreta del cerebro.

Según la localización del foco, los síntomas varían. Normalmente no hay pérdida de conocimiento, sino trastornos en el comportamiento, como agresividad o hiperactividad, y movimientos musculares espasmódicos en la cara o una sola extremidad. Las convulsiones parciales pueden generalizarse cuando la descarga focal se extiende al resto de neuronas de la corteza cerebral.

Diagnóstico de la epilepsia en el perro

No todos los perros que han sufrido una convulsión son epilépticos. Para diagnosticar la epilepsia idiopática en canes, se deben descartar primero todas las posibles causas de convulsiones –extracraneales o intracraneales–, ya que si estas causas se pueden tratar, los ataques cesarán. Tu veterinario realizará una exploración general y neurológica, además de analíticas de sangre y orina, radiografía y ecografía, para descartar problemas metabólicos o infecciosos que puedan originar las convulsiones.

Si los resultados muestras que todo está en orden, se deben realizar pruebas de imagen como el TAC o la resonancia magnética para averiguar si el animal sufre alguna anomalía estructural o un tumor en el cerebro. Una vez descartados estos problemas, se determina que el perro sufre epilepsia idiopática.

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