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La lactancia materna puede reducir el riesgo de eccema infantil

Alimentar al bebé con lactancia materna exclusiva durante los primeros meses de vida reduce hasta un 54% el riesgo de que sufra eccema durante la adolescencia, un problema que afecta a uno de cada cinco niños.
Lactancia materna

La OMS recomienda mantener la lactancia entre cuatro y seis meses como mínimo para prevenir alergias e infecciones.

20 de Noviembre de 2017

Prolongar la alimentación exclusiva del bebé con lactancia materna reduce un 50% el riesgo de aparición de eccema durante su primer año de vida, una protección que todavía se mantiene cuando el niño llega a la edad de 16 años, según ha comprobado una nueva investigación llevada a cabo por científicos del King's College de Londres, de la Universidad de Harvard, de la Universidad de Bristol y de la Universidad McGill.

El trabajo, que se ha publicado en la revista científica Journal of the American Medical Association (JAMA) Pediatrics, se ha basado en datos del estudio PROBIT (Promotion of Breastfeeding Intervention Trial), un ensayo clínico en el que se siguió a 17.046 madres y sus bebés sanos originarios de la República de Bielorrusia, y seleccionados de forma aleatoria, desde junio de 1996 hasta diciembre de 1997.

El eccema era un 54% menos frecuente a los 16 años de edad en los hijos de las mujeres que habían practicado lactancia materna exclusiva bajo supervisión

El efecto protector frente al eccema llega a la adolescencia

La mitad de las mujeres participantes practicaron la lactancia sin seguir ningún protocolo, mientras que a la otra mitad se le proporcionaron todos los apoyos recomendados por la Organización Mundial de la Salud y la UNICEF. Los autores del nuevo estudio analizaron la piel de 13.557 adolescentes incluidos en el PROBIT, y comprobaron que el eccema también era un 54% menos frecuente a los 16 años de edad en el caso de los hijos de las mujeres que habían practicado lactancia materna exclusiva bajo supervisión.

Los resultados demuestran que el efecto protector de la lactancia prolongada también se mantiene a largo plazo en el caso de la dermatitis atópica, una alteración de la piel que afecta a uno de cada cinco niños en los países desarrollados. Sin embargo, el estudio también ha concluido que este tipo de alimentación –que la OMS recomienda mantener en exclusiva entre cuatro y seis meses como mínimo para prevenir alergias e infecciones– no reduce el riesgo de desarrollar asma, ya que el 1,5% de los niños alimentados con lactancia exclusiva refirieron síntomas de asma, frente al 1,7% del grupo de control.

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