PUBLICIDAD

Los piercings en la lengua pueden provocar daños en dientes y encías

Cuando se tiene un piercing en la lengua este choca contra los dientes y encías al hablar o comer. Un estudio demuestra ahora que estos golpes pueden provocar serios problemas periodontales e infecciones.
Escrito por: Natalia Castejón

27/06/2018

Mujer con un piercing en la lengua

El piercing de la lengua choca con los dientes y encías al hablar o comer.

Antes de realizarse un piercing en alguna zona del cuerpo hay que tener en cuenta los riesgos que conlleva para nuestra salud. Las posibles consecuencias de tener una perforación en la lengua ha sido el objeto de estudio de una nueva investigación realizada por la Universidad de Basilea (Suiza), que, aunque todavía no ha sido publicada en ninguna revista, ya ha llamado la atención de los expertos.

Y es que, al parecer, las personas que tienen un piercing en la lengua presentan más riesgo de sufrir daños dentales y en las encías que aquellos que no lo tienen o que se lo colocaron en la zona labial. Esto ocurre porque el pendiente choca de manera constante contra los dientes y encías al hablar, comer o al jugar con este elemento, una costumbre muy normal en aquellos que lo tienen.

Retrocesos, inflamación, hemorragias, los riesgos de un piercing en la lengua

Este choque provoca microrroturas en las piezas dentales que con el tiempo pueden ir a más, aumentando su sensibilidad dental y haciendo que la estructura del diente pueda fallar. En cuanto a las encías, el roce con el metal o plástico del pendiente provoca su inflamación y su sangrado. Pero ahí no acaban los riesgos, sino que la boca humana contiene más de 500 tipos de bacterias, virus y hongos, por lo que no resulta buena idea hacer una perforación en la lengua que permita la entrada al organismo de estos patógenos, que pueden provocar diversas infecciones.

En la boca tenemos más de 500 bacterias, virus y hongos que pueden pasar al organismo y causar una infección por un piercing en la lengua

El estudio analizó a una muestra de 18 pacientes, de los cuales 11 tenían un piercing en la lengua, cuatro en el labio y tres ambas perforaciones. En ellos observaron los daños producidos por el pendiente en dientes y encías y se reafirma otro estudio belga anterior que encontró retracciones gingivales, dientes flojos y una variación en la colocación de las piezas bucales en dos mujeres con este accesorio en la lengua.

Los dentistas recomiendan no hacerse o quitarse este piercing para evitar problemas periodontales. Pero en caso de no querer deshacerse de este pendiente, advierten de que se puede reducir al menos el riesgo de infección, manteniendo la zona bien limpia con los cuidados adecuados. Por supuesto, desaconsejan tajantemente el uso de los cigarrillos electrónicos o el tabaco, pues contienen elementos cancerígenos que mediante la perforación de la lengua podrían comprometer la salud.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD