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Abusar de los batidos de proteínas baja el ánimo y fomenta la obesidad

Tomar suplementos de proteínas para ganar masa muscular puede aumentar el apetito y favorecer el aumento de peso, bajar el estado de ánimo, e incluso acortar la esperanza de vida, según un nuevo estudio.
Escrito por: Natalia Castejón

07/05/2019

Hombre tomando un batido de proteínas

Los suplementos de proteínas son muy populares entre las personas que practican culturismo u otras actividades que conllevan un gran desgaste físico, como running, ciclismo, etcétera, que los toman para acelerar la recuperación tras el ejercicio y mejorar la masa muscular. Una reciente investigación ya advirtió de su escasa eficacia, y ahora un nuevo estudio realizado por investigadores de la Universidad de Sydney (Australia) señala que abusar de los batidos de proteínas, –concretamente de los de aminoácidos de cadena ramificada (BCAAs)– podría tener un impacto negativo en la salud a largo plazo.

La investigación, que se ha publicado en la revista Nature Metabolism, ha sido realizada con ratones que fueron alimentados con cuatro dosis diferentes de BCAAs: un grupo con el doble de la cantidad recomendada, otro con la dosis normal, otro con la mitad, y el último con una quinta parte de lo habitual.

Tomar muchos batidos de proteínas aumenta el apetito

Los hallazgos tras los ensayos determinaron que a los ratones que habían tomado el doble de la cantidad recomendada de estos suplementos deportivos les había aumentado el apetito y tenían un peor estado de ánimo y una esperanza de vida más corta que aquellos que ingirieron menos cantidad. Los autores aseguran que aunque se ha demostrado que las dietas ricas en proteínas y bajas en carbohidratos son beneficiosas, también parece ser que tienen efectos negativos en la etapa media de la vida.

Los BCAAs compiten con el triptófano para llegar al cerebro, lo que reduce los niveles de serotonina, empeorando el estado de ánimo y aumentando el apetito

La causa de estos efectos se debe a que si los suplementos de aminoácidos de cadena ramificada se consumen a la vez que las proteínas naturales de los alimentos, se incrementan excesivamente las cantidades de estos aminoácidos en la sangre, que compiten con otro aminoácido esencial, el triptófano, para llegar hasta el cerebro.

El triptófano es un precursor de la serotonina, que se conoce como la hormona de la felicidad por las sensaciones que aporta, y si no llega en una cantidad suficiente al cerebro comienzan a disminuir sus niveles y aumenta el apetito. Por ello, los investigadores encontraron que los ratones que habían tomado grandes cantidades de BCAAs tenían más riesgo de desarrollar obesidad y problemas del estado de ánimo.

Los autores del estudio han recomendado que se obtengan las proteínas necesarias por diferentes fuentes para evitar estos problemas, como por ejemplo comiendo lácteos, carnes rojas, lentejas, judías, soja o nueces. Además, para mejorar los niveles de triptófano también se deben incluir pollo y pavo en la dieta.

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