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Sangrar al inicio del embarazo se asocia a bajo peso del bebé

Los bebés cuyas madres sangraron más de un día durante el primer trimestre de embarazo tienen más riesgo de nacer con bajo peso, un efecto similar al que provoca en el feto el tabaquismo materno.
Escrito por: Eva Salabert

14/05/2018

Bebé recién nacido con bajo peso

Un solo día de sangrado, según los resultados, no tuvo ningún efecto sobre el crecimiento del feto.

Se estima que una de cada cuatro mujeres experimenta sangrados vaginales en el primer trimestre de embarazo, y ahora una nueva investigación en la que han participado 2.307 embarazadas, que estaban sanas y no presentaban sobrepeso, ha revelado que si esas pérdidas de sangre se prolongan más de un día puede aumentar el riesgo de que el bebé nazca con bajo peso.

Los expertos han señalado, no obstante, que las mujeres que hayan sangrado dos o más días al inicio de la gestación no deberían alarmarse, ya que la diferencia de peso no es significativa –es similar a la que se produce en los fetos expuestos al tabaquismo materno–, y no tiene por qué provocar efectos adversos en los niños. Además, en el estudio, que se ha publicado en Obstetrics & Gynecology, tampoco se ha encontrado una relación causa y efecto.

El 16% de las embarazadas que sangraron dos o más días al inicio de la gestación dieron a luz a bebés pequeños para su edad gestacional

Los autores del nuevo trabajo, que fueron dirigidos por la Dra. Katherine Grantz, epidemióloga en el Eunice Kennedy Shriver National Institute of Child Health and Human Development en Bethesda (Maryland, EE.UU.), registraron los datos relativos a la duración de las hemorragias que se produjeron durante el embarazo de las participantes y realizaron un seguimiento al peso del feto en seis momentos de la gestación y en el nacimiento.

Bebés pequeños para su edad gestacional

Del total de embarazadas, 410 presentaron pérdidas de sangre en el primer trimestre, 176 de ellas durante un día, y 234 más de un día. Un solo día de sangrado, según los resultados, no tuvo ningún efecto sobre el crecimiento del feto, sin embargo, las hemorragias que se prolongaron más tiempo se asociaron a un menor peso del bebé al nacer. De hecho, alrededor del 16% de las embarazadas que sangraron dos o más días al inicio de la gestación dieron a luz a niños pequeños para su edad gestacional en comparación con el 8,5% de las que no habían sangrado.

La intensidad de la hemorragia no se consideró un factor decisivo, ya que los investigadores han explicado que incluso una pérdida de sangre leve (de dos o más días) se asoció de manera significativa con una reducción del crecimiento fetal. Aunque estos expertos no han averiguado por qué sucede esto, lo atribuyen a que esos sangrados al comienzo del embarazo podrían indicar algún grado de disfunción de la placenta. En cualquier caso, han advertido de que se necesitan más estudios para determinar si este menor peso al nacer debido a los sangrados podría tener alguna consecuencia a largo plazo.

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