Asocian cambios en la microbiota con una conducta similar al alzhéimer

Un estudio muestra una conexión directa entre la composición de la microbiota intestinal y los cambios cognitivos y de comportamiento asociados al alzhéimer, en un modelo animal (ratones) de este tipo de demencia.
Escrito por: Eva Salabert

26/02/2021

Microbiota intestinal

Existen numerosas evidencias científicas que señalan que la población de microorganismos en el interior de nuestro intestino, lo que se conoce como microbiota intestinal, influye decisivamente en la salud física y en el bienestar emocional, por lo que cuando se produce un desequilibrio o disbiosis que favorece la proliferación de ciertas bacterias en detrimento de otras que son beneficiosas para el organismo, pueden desarrollarse diversas enfermedades.

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Un nuevo estudio que se ha realizado en ratones ha consolidado el creciente consenso científico sobre el papel que desempeña la comunidad de microorganismos del intestino en los trastornos neurodegenerativos, incluyendo el alzhéimer. El trabajo ha sido liderada por investigadores de la Oregon Health & Science University (OHSU) y se ha publicado en Scientific reports.

El estudio es el primero en demostrar una relación entre las alteraciones de la microbiota intestinal y cambios epigenéticos en tejidos neuronales del hipocampo, una zona del cerebro afectada por el alzhéimer

Los investigadores compararon ratones normales con otros que habían sido modificados genéticamente en un laboratorio en Japón para que portaran el gen precursor de la proteína humana amiloide con mutaciones dominantes de alzhéimer, y descubrieron una correlación entre la composición de la flora intestinal y el desempeño conductual y cognitivo de los ratones alterados genéticamente.

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Encontraron cambios en la microbiota intestinal –medidos en bolitas fecales– que se correspondían con regulaciones epigenéticas en los genes de la apolipoproteina E (ApoE) y TOMM40, ambos asociados al alzhéimer. La correlación hallada era evidente, pero aún desconocen si una es la causa de la otra. Jacob Raber, profesor de neurociencia del comportamiento en la Escuela de Medicina de la OHSU y autor principal, ha explicado que aunque a todos los animales se les alimentó con la misma dieta, la microbiota intestinal se ve afectada de una forma genotipo-dependiente, y esto a su vez puede afectar al cerebro.

Cambios en la flora intestinal y en los tejidos neurales

Los hallazgos demuestran por primera vez una conexión directa entre la microbiota intestinal y los cambios cognitivos y de comportamiento en un modelo animal de la enfermedad de Alzheimer, y son coherentes con un estudio observacional recientemente publicado y realizado en personas a las que se acababa de diagnosticar de alzhéimer. Además, también se está llevando a cabo un ensayo clínico en Estados Unidos para tratar el alzhéimer leve o moderado con un compuesto que se dirige a los microbios del intestino.

La microbiota intestinal se ve afectada de una forma genotipo-dependiente, y esto a su vez puede afectar al cerebro

Además de los cambios cognitivos y conductuales que fueron medidos, el estudio es el primero en demostrar una relación entre las alteraciones de la microbiota intestinal y cambios epigenéticos en tejidos neuronales del hipocampo, una zona del cerebro afectada por el alzhéimer. No es posible realizar este tipo de investigación en las personas.

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Según Raber, “los microbios pueden provocar un impacto en las actuaciones conductuales y cognitivas correspondientes a la enfermedad de Alzheimer a través de cambios epigenéticos en el hipocampo”. “O, alternativamente, puede ser que los cambios epigenéticos en el hipocampo afecten a los cambios en la microbiota intestinal”.

El próximo objetivo de los investigadores es determinar si es posible reducir los síntomas similares a los de esta demencia en ratones genéticamente predispuestos a desarrollarla alterando su dieta. Lo más interesante de esto es que puede manipular la flora intestinal, señala Raber, y añade que pueden usar probióticos y ver qué efectos tienen

Actualizado: 2 de marzo de 2021

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