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Un nuevo método podría evitar el rechazo de los implantes metálicos

Investigadores españoles han desarrollado un método con el que las prótesis metálicas se recubrirían de moléculas propias del organismo, lo que puede evitar el rechazo que a veces producen los implantes.
Escrito por: Natalia Castejón

25/04/2018

Radiografía de unos implantes metálicos en la cadera

Los implantes metálicos pueden ser de acero inoxidable, aleaciones de titanio, o aleaciones de base cobalto.

Gracias al descubrimiento de un nuevo método, el cuerpo podría aceptar mejor los implantes de materiales metálicos –que pueden ser de acero inoxidable, aleaciones de titanio, o aleaciones de base cobalto–, lo que reduciría el riesgo de rechazo y proporcionaría una mayor durabilidad a las prótesis, como la de rodilla o cadera. Este hallazgo lo han hecho un grupo de investigadores del Centro de Tecnología Biomédica de la Universidad Politécnica de Madrid (CTB-UPM).

El nuevo procedimiento, que ha sido denominado como silanización por vapor activado (AVS) y se ha dado a conocer en un estudio publicado en la revista Scientific Reports, consiste en colocar sobre los biomateriales metálicos una capa de menos de una milésima de milímetro a la que se pueden unir moléculas naturales del organismo; de esta manera, disminuye el riesgo de que el implante sea rechazado por el paciente.

Gracias al recubrimiento de moléculas de colágeno sobre las prótesis el cuerpo no las considera cuerpos extraños, lo que reduce el riesgo de rechazo

Una solución que evita rechazos y nuevas intervenciones

Para entenderlo mejor hay que conocer que la respuesta que suele tener el organismo cuando se introduce en él una prótesis es que comienza a recubrirla con algo parecido a una cicatriz, consiguiendo así aislar los tejidos funcionales del material externo. Sin embargo, esa especie de cura también puede fomentar el riesgo de que aparezca una infección alrededor del implante y, a largo plazo, puede provocar el aflojamiento de la prótesis.

Hasta ahora la única solución a este problema era realizar una nueva intervención quirúrgica para reemplazar el implante por uno nuevo, pero los investigadores han comprobado que la inmovilización de moléculas de colágeno sobre la superficie de aleación de titanio de las prótesis aumenta la cantidad y el tamaño de las células que crecen sobre este material y, según José Pérez, uno de los autores del estudio, esto evitaría que el cuerpo identificara a estos dispositivos como un cuerpo extraño, por lo que no se produciría el rechazo y mejoraría la calidad de vida de los pacientes.

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