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Reducir la ingesta de sal salvaría millones de vidas cada año

Sal derramada

22 de Agosto de 2011

El profesor Francesco Cappuccio sabe de lo que habla. En este caso, de sal, un tema que tratará en su ponencia en la reunión sobre enfermedades no transmisibles de Naciones Unidas, que se celebra el próximo mes de septiembre. Cappuccio tiene un mensaje claro que transmitir: reducir la cantidad de sal en la dieta diaria (tres gramos menos) podría evitar la muerte de millones de personas cada año, ya que con esta medida se conseguiría disminuir significativamente el riesgo de desarrollar patologías cardíacas, ictus y otros accidentes cardiovasculares.

Reducir tres gramos de sal en la dieta diaria podría evitar la muerte de 8.000 personas a causa de ictus cada año, y hasta 12.000 a consecuencia de enfermedades del corazón, solo en Reino Unido

Esta es la conclusión que ha sacado Cappuccio tras realizar una investigación, que se ha publicado en British Medical Journal, que demuestra que esta disminución de la ingesta diaria de sal evitaría la muerte de 8.000 personas a causa de ictus cada año, y hasta 12.000 a consecuencia de enfermedades del corazón solo en Reino Unido, mientras que adoptando la misma medida en Estados Unidos la mortalidad a causa de afecciones coronarias disminuiría en 120.000 casos cada año, morirían 66.000 personas menos por ictus, y otras 99.000 personas se librarían de sufrir un ataque cardiaco. Además, se podría reducir el gasto sanitario en 24 mil millones de dólares al año.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) pretende que, para 2025, se haya conseguido que cada persona limite el consumo de sal a cinco gramos diarios. Se trata de un objetivo difícil porque numerosos países superan con creces esa cantidad. Así, y según los datos del estudio, en Reino Unido se consume una media de casi nueve gramos de sal al día.

Cómo reducir el consumo de sal

La cuestión es ¿cómo reducir el consumo de sal de forma eficaz? Los autores del estudio advierten que casi toda la sal que tomamos se encuentra ya en los alimentos en el momento de su comercialización, lo que impide que decidamos libremente sobre el contenido de sal que consideramos adecuado. 

Por este motivo, estos especialistas plantean diversas estrategias para que formen parte de un plan integral que persiga el objetivo de reducir el consumo de sal hasta límites saludables. Para empezar, poner en marcha campañas de información para sensibilizar a la población sobre el tema, con un seguimiento posterior para comprobar su efectividad.

Apuestan también por fijar objetivos para que la industria alimentaria reduzca progresivamente la cantidad de sal que incorpora a los alimentos que procesa, y que esta menor cantidad de sal se establezca como una norma a seguir en la producción de nuevos alimentos. A este respecto, consideran necesario que la industria alimentaria cuente con el respaldo de una regulación que afecte a todas las empresas por igual, de forma que ninguna esté en desventaja frente a las demás.

Fuente: EUROPA PRESS

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