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Mente y emociones
Síndrome de Münchhausen
Las personas con síndrome de Münchhausen simulan deliberadamente los síntomas de una enfermedad para recibir atención médica o ser hospitalizados. Llegan incluso a autolesionarse y a ingerir tóxicos.
Escrito por Dr. Juan Moisés de la Serna, Doctor en Psicología

Qué es el síndrome de Münchhausen

Qué es el síndrome de Münchhausen

Puede que te hayas encontrado con alguna persona que te ha contado de forma muy convincente que está padeciendo una grave enfermedad, aunque no ha conseguido todavía un diagnóstico al respecto a pesar de haber consultado con varios especialistas. Si más adelante te enteras que no estaba realmente enferma, sino que estaba simulando sus síntomas, esta persona podría estar sufriendo lo que se conoce como síndrome de Münchhausen.

Qué es el síndrome de Münchhausen

Denominado también trastorno fáctico, el síndrome de Münchhausen se caracteriza por que una persona inventa de forma consciente el padecimiento de síntomas físicos o psíquicos, en ausencia de dolencia o enfermedad real, buscando con ello adoptar el papel de enfermo para recibir atenciones especiales, acorde a su estado. Para ello, el paciente puede llegar a autolesionarse o ingerir sustancias tóxicas, para dar mayor apariencia de veracidad a sus síntomas simulados.

De origen incierto, este síndrome se suele atribuir en su inicio a un intento de llamar la atención que, con el tiempo, se convierte en crónico, y donde lo que prima es alcanzar el estatus de enfermo, más que conseguir algún tipo de beneficio secundario, como evitar cumplir con sus obligaciones. El paciente, generalmente hombre, sufre repetidas hospitalizaciones, con síntomas que no terminan de encajar con ningún diagnóstico de enfermedad física o trastorno mental.

Son personas que preparan su interpretación leyendo e informándose sobre los síntomas de las distintas enfermedades, y que suelen mostrar una actitud combativa con el personal sanitario, discutiendo y enjuiciando sus actuaciones. Es considerado un mal paciente, en el sentido de que no colabora con la recuperación, incumpliendo sistemáticamente el tratamiento estipulado por el especialista. Esta búsqueda del estatus de enfermo afecta negativamente a su vida laboral y a sus relaciones de pareja.

Una de las dificultades añadidas al síndrome de Münchhausen es que las simulaciones de síntomas pueden encubrir verdaderas patologías, que dejan de ser exploradas tratando de establecer el diagnóstico de lo simulado; igualmente, un tratamiento médico para combatir esos síntomas inexistentes puede ser contraproducente, ya que la persona está sana, y se puede desencadenar una iatrogenia (cualquier tipo de afección o daño que se produce a consecuencia de un tratamiento o un acto médico). Igualmente, los síntomas físicos simulados pueden desviar la atención de otros problemas psicológicos que pueden darse a la vez.

Actualizado: 10 de Diciembre de 2016

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