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Síndrome de Cotard, los verdaderos muertos vivientes

Las personas que padecen síndrome de Cotard piensan que están muertas, que sus órganos han dejado de funcionar o que se están pudriendo por dentro. Un trastorno mental que puede llevar al suicidio.
Chica reflejada en un espejo

En algunos casos el síndrome de Cotard puede llevar al paciente al suicidio.

El síndrome de Cotard, también conocido como delirio nihilista o de negación, es una enfermedad mental poco frecuente y escasamente estudiada, que provoca que las personas que la padecen crean que están muertas, que algunos de sus órganos han dejado de funcionar, o que, literalmente, determinadas partes de su cuerpo se están pudriendo o, incluso, que son inmortales. En sus manifestaciones más extremas este síndrome puede provocar que los pacientes dejen de comer, se amputen ellos mismos determinadas partes de su cuerpo que consideran muertas y, en algunos casos, puede llevarles al suicidio.

Esta patología mental, que no está reconocida como tal por la Organización Mundial de la Salud (OMS), debe su nombre al neurólogo francés Jules Cotard, que en una conferencia celebrada en París en 1880 describió por primera vez los síntomas del delirio de negación experimentados por una mujer a la que puso el pseudónimo de Mademoiselle X. Esta mujer, de 43 años de edad, afirmaba que su cuerpo estaba en descomposición y que no tenía nervios, ni estómago, ni pecho, ni intestinos, ni cerebro.

Los pacientes afectados por el síndrome de Cotard suelen ser generalmente personas de edad avanzada que son capaces de ver su cuerpo, por ejemplo, si se ponen ante un espejo, pero el problema es que lo sienten como algo ajeno a ellos, que no existe, y cuyo interior está vacío o en descomposición.

Por qué se produce el síndrome de Cotard

El origen del síndrome de Cotard sigue sin estar claro hoy en día, ya que, al ser una enfermedad mental poco frecuente, está todavía infraestudiada. No obstante, se suele considerar el delirio de negación como un síntoma de otras depresiones psicóticas más graves, o enfermedades mentales como psicosis, esquizofrenia, o demencia. Sin embargo, se han dado casos de pacientes que llegan a padecerlo sin antes haber presentado ningún cuadro depresivo o psicótico.

El tratamiento que se ha demostrado más eficaz para el síndrome de Cotard consiste en sesiones de terapia electro convulsiva (TEC), que tienen éxito en cuatro de cada cinco pacientes

Aunque no existen evidencias claras, algunas investigaciones han vinculado también la aparición del síndrome de Cotard con lesiones del lóbulo parietal del cerebro, así como con un funcionamiento erróneo del sistema límbico, ya que los pacientes son capaces de procesar la información que reciben (ellos se ven), pero sin embargo no tienen capacidad para procesar las emociones que deberían contextualizar esa información.

Muertos vivientes: un diagnóstico complejo

Debido al escaso conocimiento que existe de esta enfermedad mental, el diagnóstico del síndrome de Cotard puede llegar a ser complicado, y suele venir asociado a la descripción de los síntomas que realiza el paciente o sus familiares, ya que las pruebas cerebrales de neuroimagen sirven para descartar otras dolencias, pero no para alcanzar un diagnóstico certero.

En el caso de padecer delirio de negación, el tratamiento más habitual suele ser a base de antidepresivos y antipsicóticos, que lo que buscan es atajar el problema de raíz que ha llevado al desarrollo del síndrome. También se utilizan con estos pacientes terapias psicológicas cognitivo conductuales. No obstante, el tratamiento que se ha demostrado más eficaz hasta la fecha es el consistente en sesiones de terapia electro convulsiva (TEC), que según algunos expertos puede conseguir mejorías importantes en cuatro de cada cinco pacientes que se someten a ella.

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