Dismorfia corporal, alteración de la percepción del físico

La dismorfia corporal es un trastorno mental en el que se altera la autopercepción del cuerpo y se ven los defectos de forma exagerada, algo que afecta a las relaciones sociales y a la salud. Te contamos cómo hacerle frente.
Dismorfia corporal

Actualizado: 26 de octubre de 2021

Las redes sociales, revistas o anuncios son plataformas en las que se expone la belleza vista desde un punto de vista perfecto, la mayoría de las veces a golpe de photoshop o de filtros. Esto, llevado al extremo, puede derivar en el trastorno dismórfico corporal (TDC) o dismorfia corporal, que aparece cuando las personas comienzan a obsesionarse por conseguir ese ideal y empiezan a ver exagerados sus defectos corporales, que a menudo pasan desapercibidos para los demás.

Esto es lo que le ha ocurrido a la actriz Megan Fox, que ha reconocido que fue diagnosticada con este trastorno dismórfico corporal hace algún tiempo, un problema que le ha generado muchas inseguridades, alterando su percepción y cómo se siente cuando se mira a un espejo.

Mujer con dismorfia corporal,

Y es que todos los pensamientos negativos que pasan por la cabeza de las personas con TDC pueden hacer que limiten o eviten las relaciones sociales, debido a que no son capaces de relacionarse por miedo a sus complejos, o que aparezcan problemas de salud asociados, como ansiedad, depresión, trastornos de la conducta alimentaria –como anorexia o bulimia–, e incluso intentos de suicidio.

¿Quiénes son más proclives a la dismorfia corporal?

Según explica Amanda Perkins en su estudio sobre el trastorno dismórfico corporal publicado en Nursing, este problema se ha clasificado como un tipo de trastorno obsesivo-compulsivo y añade que “las personas con TDC pasan mucho tiempo centradas en la percepción de sus defectos y la forma de ocultarlos. El tiempo dedicado a estos pensamientos negativos puede consumir la mayor parte del día, lo que interfiere en la calidad de vida y la capacidad de llevar a cabo las actividades diarias”.

En la dismorfia corporal el afectado tiene una percepción de sus defectos exagerada, lo que reduce su autoestima y puede causarle problemas sociales

Aunque la percepción exagerada de los defectos de los pacientes con dismorfia corporal puede ocurrir en cualquier área del cuerpo, según un estudio publicado en la Revista Médica de Chile son en orden descendente a piel, cabello, nariz, abdomen, dientes, peso, torso, nalgas, ojos, muslos, cejas, forma del rostro, piernas, barbilla, labios, brazos, caderas, mejillas y orejas las zonas problemáticas más frecuentes, y la preocupación suele estar derivada de su simetría, tamaño y forma.

Dismorfia corporal, depresión

La dismorfia corporal aparece de igual manera en hombres y en mujeres, y a cualquier edad. Es cierto que muchos de los casos se dan en la adolescencia, entre los 12 y 13 años especialmente, pues es cuando existe una preocupación excesiva por la apariencia física y la aceptación por parte de los compañeros.

Según explica la Dra. Perkins, no se ha identificado todavía ninguna causa del TDC, pero se cree que la genética, la deficiencia de serotonina, los rasgos de personalidad, el estrés y experiencias de la vida, como abuso o trauma, pueden desempeñar un papel importante en su desarrollo.

  • Dismorfia corporal, síntomas

    Síntomas de la dismorfia corporal

    En cuanto a los síntomas que pueden alertar de que una persona puede estar sufriendo el trastorno dismórfico corporal, relacionamos los más habituales, que suelen darse de manera compulsiva o repetitiva:

    • Excesiva comparación con los demás.
    • Aislamiento social.
    • Obsesión por mirarse en espejos.
    • Tendencias perfeccionistas.
    • Búsqueda reiterada de tratamientos y cirugías estéticas.
    • Uso excesivo del maquillaje para camuflar la piel o alguna marca.
    • Creencia de que la gente se burla de la persona o la observan de manera negativa.
    • Exageración en la percepción de un defecto, que a la vista de los demás es poco apreciable, o inexistente.
    • Búsqueda de aprobación por parte de los demás.
    • Baja autoestima.
    • Dieta y ejercicio extremo.
    • Adicción a las compras.
    • Tanorexia.
    • Sentimiento de vergüenza, enfado, desesperanza o frustración.
    • Pensamientos suicidas en los casos más graves.

Estos síntomas pueden confundirse con otros trastornos, pues es muy común que los afectados sean diagnosticados erróneamente con fobia social, trastorno obsesivo-compulsivo (TOC), agorafobia, trastornos de la conducta alimentaria, ansiedad o esquizofrenia, entre otros. Y es que no existe todavía un conocimiento amplio sobre este trastorno, y se puede llegar a tardar años hasta que se detecta.

Tratamientos para la dismorfia corporal

Para luchar contra el trastorno dismórfico corporal se suele utilizar una combinación de dos tipos de tratamiento: la terapia cognitivo-conductual y medicación. La terapia cognitivo-conductual se lleva a cabo de la mano de un psiquiatra que ayuda a identificar y reconocer los pensamientos poco saludables para intentar cambiarlos, aprendiendo alternativas a esos impulsos generados por el trastorno, como puede ser el mirarse en el espejo de manera reiterada.

Los tratamientos que se suelen usar en los casos de dismorfia corporal son la terapia cognitivo-conductual y los fármacos ansiolíticos y antidepresivos

Un estudio publicado en la revista Behavior Theraphy demostró que la terapia cognitivo-conductual ayudó a reducir los síntomas depresivos y la autopercepción negativa, y a mejorar la calidad de vida y el funcionamiento general de los pacientes con trastorno dismórfico corporal. Sin embargo, los resultados solo se observaron a corto plazo, por lo que es necesario realizar más investigaciones que analicen sus efectos a largo plazo.

Dismorfia corporal, tratamiento

En cuanto a la terapia con fármacos, suelen recetarse ansiolíticos y antidepresivos, aunque esto requiere de un seguimiento exhaustivo por parte del profesional médico para evitar que se genere una tolerancia y una posible adicción por parte del paciente. En los casos más graves, los pacientes con trastorno dismórfico corporal pueden necesitar ser ingresados en hospitales psiquiátricos, especialmente cuando la persona tiene pensamientos suicidas y su vida corre peligro.

Creado: 21 de octubre de 2021

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